El refrigerador funciona a base de un sistema o circuito
cerrado de procesos, que opera gracias a un gas refrigerante. Este circuito, a
grandes rasgos, consta de dos procesos, uno de compresión y otro de
descompresión del gas, que lo hacen pasar de estado gaseoso a líquido y
viceversa. Por medio de estos dos procesos, el refrigerador es capaz de generar
frío para su interior y liberar el calor a través de la rejilla con que cuenta
en la parte posterior, que también se denomina condensador. Para poder controlar
estos procesos, los refrigeradores cuentan con un sistema de termostato para
regular el frío de su interior, que controla el proceso de compresión del gas
refrigerante.
El refrigerador es un invento que data aproximadamente del
siglo XVIII, sin embargo, no fue sino hasta el año 1784 que fue creada la
primera máquina para enfriar, su inventor fue William Cullen. Éste aparato
utilizaba un líquido refrigerante, el éter nitroso, un líquido de evaporación
volátil. Si bien esta máquina lograba enfriar para retardar la descomposición de
los alimentos perecibles, el primer refrigerador doméstico se creó en el año
1927. Al comienzo solo las familias muy, pero muy ricas podían costear uno de
estos aparatos, y con el tiempo se convirtió en una necesidad y en el estándar
moderno de un hogar.
Para comprender cómo funciona un refrigerador es necesario
saber que, naturalmente, el calor fluye de un sistema de alta temperatura a uno
de menor temperatura. Por lo tanto, lo que debe hacer un refrigerador es
bastante complejo, ya que su función es realizar el proceso opuesto.
Para realizar el proceso de enfriado, por medio de la energía
eléctrica, el líquido refrigerante retira energía de calor que se encuentra
dentro del refrigerador y del congelador, la que se encuentra alrededor de los 7
y los -10ºC de temperatura. Ésta sale al exterior por medio de la rejilla entre
unos 25 y 30ºC. Es posible sacar la energía de calor debido a que el líquido
refrigerante es muy volátil, es decir, puede pasar de estado líquido a gaseoso a
temperaturas muy bajas.
De este modo, el líquido refrigerante que ahora se encuentra
en estado gaseoso se dirige al compresor. Allí, el gas es licuado debido a la
presión ejercida y se calienta, pasando, nuevamente, a estado líquido. Luego, el
líquido refrigerante debe pasar por la llamada válvula de expansión, donde una
parte se enfría y la otra se evapora. De esta manera, se constituye un ciclo, el
líquido vuelve para tomar energía de calor, para luego convertirse en gas y así
sucesivamente.