Para poder entender, el por qué el cielo es
azul, hay que comprender como se forma la luz y de qué manera esta trabaja. La
luz no es más, que una onda electromagnética. Por lo mismo, posee una longitud.
Esto se debe, al hecho que tiene un campo eléctrico y otro magnético.
El otro punto a considerar, es la atmósfera de la tierra. La
cual es gaseosa, formada por diversas moléculas, que le dan su consistencia.
Debido a que en la atmósfera, existen varias moléculas de aire, es que el color
del cielo, es azul. Ya que las moléculas de aire, son las que producen la
dispersión de los tonos violetas y azules, con que llegan los rayos solares. Los
cuales realmente, son blancos. Blancos, debido a que amalgaman todos los colores
del arco iris. Por ende, al dispersar los colores azules y violetas, por todas
partes, dejan pasar aquellos que son más cercanos a los tonos rojos y naranjos.
Y, ¿porqué las moléculas del aire, logran dispersar los colores? Debido al
hecho, que son más pequeñas, que las longitudes de onda, de los colores en
cuestión.
Este es un efecto mutuo, ya que entre más pequeña sea la onda
de longitud, más dispersión sufrirá, al tocar la atmósfera terrestre. Pero lo
raro, es que la onda más pequeña, es la del color violeta. No del azul. Por lo
que en ese preciso segundo, ingresa al campo de juego, el ojo humano. Sí, ya que
nuestro ojo, tiene mayor sensibilidad para captar el color azul. Color cuya
onda, viene luego del violeta, en cuanto al tamaño de su longitud. Debido a
ello, es que vemos el cielo de color azul. Ya que si fuéramos más sensibles al
color violeta, veríamos el cielo de aquel color.