Sin duda se trata de algo muy complejo de definir. Millones
de personas, culturas y religiones lo han definido a su manera, sin embargo,
Dios es algo diferente para cada persona. Para la mayoría, Dios es el creador
del universo, y por esto, es considerado como el padre de la humanidad y la vida
en general. Desde la mayoría de los puntos de vista, es un concepto
trascendental, y de ahí la dificultad para definirlo.
Desde cualquiera sea la religión que se siga, los creyentes
ven en Dios el amor absoluto. Se trata de una entidad omnipresente a la que se
le rinde culto, se le hacen peticiones, se le ora, ya que sería Él quien comanda
todo lo que acontece sobre la Tierra.
En términos más concretos, Dios es posible de definir como un
concepto, que puede ser explicado a través de la teología, la filosofía y la
antropología, el que se ha encontrado presente, de diferentes maneras, a lo
largo de toda la historia de la humanidad. Se trata de un ser supremo adorado
por las religiones monoteístas, quienes lo llaman de diversas formas. Las
religiones que lo consideran como la máxima entidad son aquellas que poseen un
origen abrahámico, como es el caso del judaísmo, el cristianismo en general y el
Islam.
Incluso religiones en donde aparentemente se adora a una
variedad de dioses como el hinduismo, se acepta la existencia de un Dios único,
Brahmán, y se explica la existencia de las demás deidades como diferentes
aspectos de la realidad única e indivisible. Otras religiones como el Budismo,
aparentemente también prescindirían del concepto de un Dios único, pero en
esencia se acepta la idea de una realidad trascendental que gobierna al universo
y toda la manifestación; el concepto de "vacío" budista es en general muy mal
interpretado, y algunos pensadores lo interpretan como un nihilismo, lo que está
lejos de ser cierto - lo que ocurre es que se emplea el término para designar a
aquello que trasciende y está más allá de la forma, como diría el filósofo
budista Nagarjuna: "No puede designársele vacío, pero tampoco no vacío.... pero
para designársele le llamamos vacío". De hecho la experiencia de Dios de los
grandes místicos de occidente se asimila mucho a la de los místicos orientales;
San Juan de la Cruz opinaba que el punto de encuentro del hombre con Dios solo
se podía encontrar en este "vacío"; una ausencia de conceptos, definiciones y
límites, un "no saber sabiendo" en sus propias palabras. Tal vez la gran
diferencia entre las religiones orientales y las occidentales está en una visión
impersonal de Dios versus una más personal, dependiendo de cada tradición, pero
en toda esencia encontramos el culto a un ser o realidad superior.
En Dios se puede encontrar una explicación de la naturaleza,
es posible ver en ella el poder de este Ser Supremo. Muchos creyentes intentan
explicar su existencia en esto, viendo a Dios en algo tan simple como una flor o
en algo tan grande y poderoso como un volcán. Esta última es una de las
características comunes que todas las religiones que le rinden culto poseen en
común, su infinito poder. Otra de las características que todos sus fieles le
reconocen en su inmensa bondad.
Debido a la dificultad de comprender qué es y cómo es Dios,
el ser humano ha tenido la necesidad histórica de otorgarle una imagen, debido a
esto, lo más usual es imaginarlo en el cielo, como un bondadoso abuelo de barbas
blancas, lo que usualmente se utiliza como método para enseñarles a los niños lo
que Dios significa, sin embargo se trata de una cuestión de fe, donde Dios es
amor, el amor que debe guiar la vida y el actuar.