El aborto, en la opinión del autor, es uno de
los asesinatos más horrendos, que puede ser cometido por el ser humano. Lo más
grave en el aborto, es la participación dolosa de la madre, lo que agrava aún
más la falta. Muchas mujeres (sobretodo jóvenes), se ven impulsadas por su
inmadurez a cometer tan horrendo crimen. Principalmente por el miedo de
enfrentar la situación y a sus respectivos padres.
En muchos países existen diversos organismos, que reciben a
estas jóvenes, las acogen y ayudan. Dan una oportunidad a quienes piensan,
erróneamente, que la vida se les acaba. Por lo mismo, frente a este tipo de
situaciones, hay que averiguar sus respectivos teléfonos y direcciones. Ya que
no está jugando con cualquier cosa, sino que con la vida de un ser humano.
Con respecto al aborto en sí, este significa la interrupción
de la vida del feto, que está por nacer. Ya sea en su estado primario o en los
últimos meses de gestación. Proceso que puede ser muy grave, incluso para la
madre. Ella corre directo peligro de muerte, con un procedimiento de esta
envergadura, en los meses finales de la gestación.
Ahora, dentro del aborto, existe el aborto espontáneo. El que
se da de manera natural, debido a problemas biológicos, en el organismo de la
madre. Este no puede ser censurable, ya que la madre no lo buscó. De hecho es un
episodio muy lamentable, para millones de mujeres, que esperaban con ansias el
nacimiento de su hijo.
Dentro de las técnicas utilizadas, para cometer un aborto
inducido o deseado, están las del raspaje del feto, con herramientas médicas,
diseñadas para tal propósito. Luego los restos, son succionados, por medio de la
aspiración de los mismos. Es uno de los métodos más crueles, para matar,
eliminar, por consiguiente abortar una vida humana.
También existen medicamentos, los cuales, provocan el aborto.
Son variados los métodos de exterminio que se utilizan, para
cometer un aborto. Pero no daremos más ideas al respecto. Lo importante es que
las mujeres que deseen cometer éste crimen, piensen si les hubiera gustado, que
se lo hicieran a ellas. Como última solución, al menos, siempre estará la opción
de entregar el bebé nacido, en adopción. Con lo cual se asegurará, su
permanencia en la tierra. Que sea amado por otra familia, que sí espera la
llegada de un nuevo hijo.