El adobe es un material de construcción hecho con arena,
arcilla y agua, y, a veces con fibra o material orgánico como paja, ramas o
estiércol. Es moldeado en forma de ladrillo y se deja secar al sol. El adobe es
conocido por ser un material antiguo capaz de hacer estructuras muy duraderas.
Hasta el día de hoy se han preservado construcciones realizadas con ese
material, que se encuentran entre las más antiguas del planeta. A veces se hace
distinción entre los adobes pequeños, del tamaño de un ladrillo común, y los
grandes adobones que pueden llegar a medir 2 metros de largo.
El adobe ha sido utilizado desde muchos siglos antes de
Cristo. La ciudad más antigua conocida que utilizaba el adobe en la construcción
de casas es Çatalhöyük, en la península de Anatolia, en la actual Turquía.
Increíblemente, la ciudad está datada hacia mediados del VIII milenio antes de
Cristo. También se utilizó adobe en el Antiguo Egipto; de hecho era un material
muy frecuente en la construcción de casas, tumbas, fortalezas y palacios. Lo
mismo sucedió con la ciudadela de Chan Chan en Perú, que es la ciudad de adobe
más grande en América, en donde el adobe ha sido utilizado desde hace miles de
años, especialmente en el suroeste de Estados Unidos, Centroamérica y la región
andina de Sudamérica. Actualmente, el adobe es un material común en Medio
Oriente, norte de África, Sudamérica, suroeste de América del Norte y España.
Los ladrillos de adobe se realizan mezclando arena, arcilla,
agua y un material orgánico como la paja o el estiércol, que a veces se añade
para repeler insectos. La mezcla, sin contar el agua, generalmente es de un 80%
de arena y un 20% de arcilla. La mezcla se moldea con un marco, que luego es
retirado, y se deja secar al sol por 25 o 30 días. El tamaño generalmente, es de
6x15x30 cm, aunque se considera un tamaño aceptable, cualquiera que pueda ser
manejado con una sola mano. Sin embargo, se prefiere un ladrillo con más espesor
por su capacidad térmica.
El adobe tiene la característica de que puede ser moldeado en
casi cualquier forma y tamaño, dependiendo de cómo se presione la mezcla. Para
los ladrillos más grandes, el adobe puede ir reforzado con paja, estiércol,
cemento, barras de acero o madera. Antes de usar la mezcla, se realiza una
prueba en un frasco con agua. Se vierte un poco de la mezcla y se combina con el
agua hasta que queda casi totalmente saturada. El frasco se sella y luego se
agita vigorosamente. Después se deja reposar. Si se acumula sedimento en el
fondo, significa que hay suficiente arcilla y es una mezcla buena para el adobe.
Si la mezcla permanece líquida, significa que hay poca arcilla y podría resultar
en débiles ladrillos.
Una característica importante del adobe es su capacidad
termal. En un edificio hecho de adobe, se regula la temperatura interna,
permitiendo que en verano se conserve el frescor y en invierno, el calor. Otra
ventaja, es que es un material muy fácil de utilizar. Entre sus desventajas,
está su debilidad ante los temblores y terremotos. Esa debilidad ha causado
muchas pérdidas humanas y también económicas, culturales y patrimoniales. Se le
ha reemplazado con materiales como bloque, ladrillos y hormigón. En países como
Colombia y Perú se está trabajando para realizar piezas de adobe resistentes a
los movimientos telúricos, ya que con otros materiales, que además son más
caros, se pierde la capacidad termal que proporciona el adobe.