El amor, es uno de los sentimientos más
característicos del ser humano. Todos sienten, aunque sea una vez, lo que es el
amor. En palabras simples, este es un sentimiento, por el cual se le desea
el bien a otra persona. Por lo mismo, se busca su compañía, de manera
constante. Ahora entre las especulaciones de más erudición y profundidad,
encontramos al amor como la cura a la dualidad o separación entre el ser y el
mundo, que aflige constantemente al ser humano, como lo expresaba Erich Fromm,
un renombrado renovador de la teoría psicoanalítica, en su clásico "El arte de
amar".
Frente al amor de pareja, este puede tener un proceso
evolutivo o involutivo. Sí, ya que el amor o afecto hacia otra persona, puede
crecer o disminuir (de manera subjetiva por supuesto, en cuanto al
"sentimiento") con el paso del tiempo. Los factores que llevarán a un caso u el
otro, son claros. Por ejemplo, el comportamiento de la otra persona, sus
actitudes, sus valores, su genio o mal genio, el manejo de factores externos a
la relación, etc. De igual manera, si la persona amada, no cumple con las
expectativas del otro, terminará provocando, tarde o temprano, una ruptura en la
relación amorosa.
Pero el amor como tal, no es sólo aquel sentimiento, que nace
hacia nuestra pareja, ya sea varón o mujer, sino que también uno puede llegar a
sentir amor por otras personas. Un ejemplo de amor clásico hacia otras
personas, es el de la madre con su hijo. O de los hermanos. Asimismo, el amor
por los amigos, uno de los más potentes y fuertes que una persona puede llegar
a sentir por otra persona. Debido a que es un amor que se escoge y no se crea
por familiaridad; aparece por el sólo hecho de una atracción espiritual o
afinidad personal.
También se puede hablar del amor por los animales. Son muchas
personas que dedican su vida entera, a la preservación y el cuidado de los
animales. Un caso patente, es el de los veterinarios. Los cuales sienten una
fuerte vocación por la carrera, debido a este fuerte amor por los animales. Lo
mismo aplica a la ecología y a la naturaleza en general.
Se cree, con mucha razón, que el amor es una herramienta,
para poder preservar la raza humana. Esto, ya que la existencia misma del hombre
y su evolución, se debe al hecho, que el hombre y la mujer, tienen relaciones
sexuales; y el amor de pareja esta íntimamente ligado a la sexualidad humana, de
manera explícita o implícita. Por lo mismo,
el amor tiene un sentido, al menos en el caso de las parejas, de preservación
natural de la especie. Situación que se ha dado, desde los inicios de las
civilizaciones. Ya que se sabe, que éste sentimiento como tal, era muchísimo más
primitivo, cuando el hombre recién comenzaba su camino a la evolución. Pero
desde que el hombre vive en sociedad, entendida como lo que vivimos hoy, o sea,
dentro de una civilización, el amor es un factor preponderante de cualquier
cultura. Desde los antiguos egipcios, pasando por los griegos y el imperio
romano, hasta la actualidad, el amor se ha entendido, como el sentimiento más
potente, entre los hombres. Siendo concebido, al menos en cuanto a las parejas y
matrimonios, entre un hombre y una mujer, por el hecho de la preservación,
anteriormente mencionada; la verdad es que el concepto del amor que tenemos en
la actualidad se lo debemos al período romántico en la historia (siglo XVIII, en
donde se alza frente al racionalismo de la época; ojo que el término histórico
no deriva de las relaciones sentimentales entre parejas, aunque aplica a ellas.
El término viene del sentimiento que se producía en el individuo al contemplar
hermosos paisajes y construcciones antiguas).