El cáncer, asociado a los tumores malignos, consiste en
una reproducción descontrolada de las células, lo que va progresivamente destruyendo
a los tejidos y órganos en el cuerpo humano.
El cáncer, puede ser catalogado, como un tumor; el estudio de los
tumores es llevado a cabo por la ontología, que además se preocupa de diagnosticar y tratar
el cáncer. Claro que
están aquellos, que son benignos y otros, denominados malignos. Los tumores benignos,
son aquellos que sólo pueden crecer de manera local, por ende, no pueden emigrar
o producir una metástasis (ingresar en el torrente sanguíneo o linfático,
recorrer el cuerpo y crear nuevos focos tumorosos). Por lo general, estos tumores,
no provocan ningún daño al
organismo y no se corre peligro de muerte. Eso sí, de todas formas, en ciertos
casos, son extirpados, ya que como igual crecen, se notan en ciertas zonas del
cuerpo o pueden llegar a molestar.
Por el otro lado, tenemos los tumores malignos. Aquellos que
pueden llegar a metastatizar otros órganos, con células cancerígenas o
propagarse por medio de invasión, en tejidos vecinos de donde se encuentra el
núcleo cancerígeno.
Los tipos de cáncer más peligrosos, son aquellos que han producido
metástasis. O sea, que se han diseminado por otras partes del cuerpo. Son los
más agresivos y difíciles de controlar. Por ende, este tipo de cáncer, es la
principal causa de muerte, en cuanto a las ocasionadas por tumores.
Por ende, cuando a una persona se le diagnostica cáncer, esta
tendrá que preocuparse, de conocer si es un cáncer localizado o que se ha
diseminado por el cuerpo. Ya que los tratamientos, serán distintos.
Con respecto ala historia de los tratamientos del cáncer,
estos se comenzaron a realizar por medio de radioterapias, hace ya más de un
siglo. Y esto se logra, por medio de la creación o invención de los rayos X y la
definición del radio, en cuanto a su capacidad de emitir partículas
radioactivas, por parte de Marie Curie en 1898.
Los primeros tratamientos con radioterapia, datan de 1899 y
1922. En ambos tratamientos, se obtuvo éxito, en cuanto a curar a los pacientes
de sus respectivos cánceres.
De manera posterior, varios años después, en la década del
50`, se logran dos grandes hitos en el desarrollo de la radioterapia, como fue
el desarrollo del acelerador lineal y el comienzo en la utilización del cobalto,
en las terapias.
En la actualidad, los tratamientos contra el cáncer, son por
medio de radioterapia o quimioterapia. Esta segunda, es la más agresiva de las
dos. Comúnmente, se ocupa contra aquellos tumores malignos, que son muy
agresivos o que se han desimanado por el cuerpo. Hay que saber, que éste
tratamiento, provoca diversos efectos adversos o secundarios. Como mareos,
vómitos, pérdida del cabello en todas las zonas del cuerpo, etc.
Lo primordial para el tratamiento del cáncer, es la pronta detección. Esta
será la mejor arma de lucha contra el mismo. Ya que una detección temprana de
cáncer, asegura una mejor evolución de la enfermedad, hacia la erradicación del
tumor del cuerpo.
Es por lo mismo, que los oncólogos, siempre están señalando,
que tanto mujeres como hombres, se hagan chequeos de manera periódica, desde los
35 a 40 años en adelante, para poder detectar de manera temprana, algún cáncer
que se esté desarrollando. Lo cual, augurará, un mejor final no sólo de las
operaciones, como también de los tratamientos.