El cemento es un material de construcción formado por la
mezcla de varios elementos adhesivos. Este resistente material de amplio uso en
obras, debe su nombre a
lo que los romanos denominabas “opus caementitium”, que del latín al español es
traducible como obra cementicia. Los romanos llamaban así a una mezcla de grava
y otros materiales similares al hormigón que utilizaban para fabricar los
morteros. El material se conoce principalmente por su rol en la fabricación de
concreto, que se suele confundir e incluso ser utilizado como sinónimo; se debe
tener claro que el primero es una forma de adhesivo, que al mezclado con áridos,
tales como la arena, más fibras de acero y agua, llega a formar concreto,
también conocido como hormigón, el material de excelencia en el ámbito de la
construcción.
Ya en nuestros días, el cemento, sigue utilizándose como un
adhesivo, y su más extensivo lo encontramos en la construcción de grandes
edificios y todo tipo de construcciones relacionadas a las obras de la
ingeniería civil.
El cemento se conoce también por el nombre de cemento
hidráulico, nombre que incluye a todas aquellas sustancias aglomerantes que
hacen fraguar y endurecer la mezcla con agua, lo que puede suceder incluso, bajo
el agua. En realidad este uso de la palabra tampoco es del todo correcto, ya que
también existe la variedad no hidráulica, que se debe emplear en consecuencia en
seco. En este caso, esta asociación ocurre debido a que la variedad más común
del material es lo que conocemos como el cemento "Portland", una variedad cuyo
nombre se origina en Inglaterra (dada la similitud en los resultados que se
obtienen con la "piedra de Portland", que abunda en una isla del mismo nombre).
Además el cemento de uso en seco no es para nada común.
El cemento se fabrica a partir de un proceso en el que
existen varias etapas, en donde se integran sus componentes, el aglutinante en
base al agua y los agregados o áridos(como la grava, el árido fino, el grueso, y la
arena). La primera de ellas guarda relación con la acción de triturar y moler la
materia prima. En segundo lugar, es necesario mezclar los distintos elementos
involucrados, teniendo en consideración las proporciones adecuadas para la
obtención del polvo crudo base. Posteriormente, el polvo crudo debe ser
calcinado, para luego, junto a determinado monto de yeso, ser molido nuevamente.
A este producto se le llama clínker.
Debido a sus características, el cemento es utilizado para
construcciones que requieren de gran firmeza y resistencia, usándose en la forma
de concreto para la
construcción de cimientos y muros de grandes edificios y hogares. Además es
posible encontrarlo en la fabricación de monumentos y estatuas que adornan
nuestras ciudad, sin embargo, para este uso, el cemento utilizado suele tener
características estéticas diferentes, siendo de un gris menos intenso, tendiendo
al
color blanco, ya que el clásico color gris le da un acabado poco estético. De
este modo, podemos notar que el cemento se encuentra presente en casi cada
rincón de nuestras ciudades y hogares.