El compost es un abono natural que se forma a partir de
materiales vegetales y otros restos orgánicos. Estos materiales se someten a un
proceso de compostaje, que es una fermentación controlada. En el compostaje, los
elementos orgánicos sufren una transformación que se convierte en un excelente
abono para las plantas. El compost es un elemento muy popular en jardinería y
agricultura.
Aunque es posible encontrar compost en tiendas especiales,
también se puede hacer el proceso en el hogar. Los materiales que se usan para
el compost pueden ser restos vegetales del jardín y también algunas comidas.
También se usan el cacao, las lombrices rojas, fermentaciones de estiércoles,
gallinazas, mezclas de vegetales compostados, restos agrícolas, orujo de uva, y
muchos más. Además, puede contener nitrógeno, fósforo, potasio y algunos
micronutrientes.
El compost se puede realizar en frío o en caliente. En frío,
es el tradicional. Se trata de reunir y apilar los residuos vegetales del
cultivo de árboles. Su uso ya no es frecuente debido a que por el bajo aumento
de temperatura que presenta, no se forman las bacterias y los hongos que
aceleran el proceso de descomposición y puede demorar más de un año. En cuanto
al compostaje en caliente, utiliza elementos vegetales y orgánicos como el
estiércol, que son ricos en nitrógeno. Se dan las condiciones ideales para la
formación de las bacterias y hongos. El proceso de descomposición provoca un
aumento en la temperatura que, luego de un tiempo de enfriamiento, transforma
las características de los elementos, y mata los gérmenes y patógenos,
formándose un muy buen material para las plantas en un período de tiempo mucho
menor.
Es necesario que se den las condiciones para que se produzca
el compost ideal. Los factores que se deben tener en cuanta son la humedad, que
debe estar entre el 40% y el 60%. También es importante que tenca la temperatura
adecuada, que comienza con 15º a 45º, y luego sube hasta los 70º, para destruir
a los microorganismos nocivos. Luego, sólo las bacterias viven y consumen el
oxígeno, que debe ser suficiente para el proceso; se da paso, entonces, a la
etapa de enfriamiento y finalmente, el período más largo de temperatura
ambiente. Además, es importante controlar las mezclas. La ideal es la que tiene
un 70% de elementos ricos en carbono (elementos vegetales fríos como hojas y
ramas de color café), y un 30% de elementos ricos en nitrógeno (estiércol y
vegetales calientes que son de color verde). Finalmente, es importante que los
materiales sean pequeños para facilitar el proceso de descomposición.
Para hacer compost en la casa, se puede hacer un montón en el
jardín, pero lo recomendado es usar compostadores prefabricados que pueden ser
de distintos materiales y tamaños. Además, se necesitan herramientas para
voltear, tijeras podadoras y pala para sacar el compost. También se puede ocupar
una biotrituradora, si se necesita romper material grueso; si se usa un
termómetro, debe ser de alcohol de hasta 100%, ya que el de mercurio puede
romperse y estropear la mezcla.
El compostador debe ubicarse sobre la tierra y
preferiblemente en la sombra para conservar la humedad apropiada. Se le puede
agregar material vegetal del mismo jardín como hojas, pasto, paja, ramas, y
otras. Es importante que todo esté en pequeños pedazos. También se pueden usar
productos del hogar como cenizas, cáscaras de huevo, frutas, verduras, yogures
vencidos, corchos, aceite de cocina y otros. Hay que tener en cuenta que también
hay cosas que no deben usarse, como carnes, huesos, vegetales y frutas podridos,
excrementos de animales domésticos y humanos, ceniza o material de madera
tratada y ningún material no orgánico.
La primera capa debe contener las ramas más gruesas y algunos
piñones; luego se echan por capas los otros materiales como vegetales con
cortezas y luego estiércol, y así, en forma alternada. Finalmente se debe regar.
Mientras más triturados los materiales, más rápido se fermentan. También se
puede comprar un acelerador de compostaje. El proceso puede durar de 3 a 6
meses, dependiendo de la estación del año. Mientras más calor, mejor.
Durante el proceso, es importante que no se pudra, ni despida
mal olor. Si es así, se debe agregar material seco y voltear. En el caso que
esté muy seco, se debe agregar material verde y voltear. Cuando esté listo, debe
tener un color café oscuro, debe estar frío y debe oler a bosque. Se puede
almacenar en bosas herméticas o usarlo inmediatamente. Se aplica al suelo una
vez al año.