El Estado es aquel conjunto de organizaciones que en su
totalidad poseen la facultad de establecer las normas que guiarán una
determinada sociedad, ejerciendo su poder en un territorio previamente
establecido. Esta soberanía permite que dentro de los poderes de un Estado se
puedan encontrar otras importantes instituciones, como lo son las Fuerzas
Armadas, la policía y la administración pública.
Como se puede intuir a partir de la definición de Estado, se
trata de algo bastante fácil de confundir con el Gobierno, sin embargo, se
diferencian en que este último es el que va cambiando con las diferentes
personas que ocupan cargos durante períodos de tiempo previamente delimitados,
mientras que el Estado es aquel que opera bajo instituciones permanentes en el
tiempo, por lo que se trata de algo que se construye paso a paso con la historia
de cada nación.
Para que un Estado se constituya como tal, es necesario que
cuente con ciertos elementos básicos. Entre ellos se encuentra el Pueblo, cuya
principal característica radica en su universalidad. El pueblo es considerado
como el componente más elemental de un Estado, de este modo, no podría existir
Estado sin pueblo ni pueblo sin Estado.
Otro de los elementos básicos es el Poder, que se define como
la capacidad de ejercer un dominio y control a las personas, y de este modo,
poder reglamentar su comportamiento y actividad. El ejercicio del poder puede
ser llevado a cabo en forma voluntaria, o bien a la fuerza, sin embargo, del
modo que sea, supone cierto nivel de subordinación de las personas al Estado.
En tercer lugar, el Territorio, el que se comporta como otro
de los elementos constituyentes del Estado, y se define como aquel espacio
físico dentro del cual es posible ejercer el poder estatal, y que permite
diferenciar y dar independencia del poder que ejercen otros Estados sobre otros
territorios. En este sentido muchas veces se usa el termino para referirnos a un
país, lo que no siempre es válido como consenso en todo el mundo, ya que también
hay estados que determinan regiones administrativas dentro de un país, como lo
son aquellos pertenecientes a EE.UU., por ejemplo.