El gres es un tipo de cerámica muy utilizada para revestir
suelos. Se presenta en numerosas variedades, tamaños, texturas y colores, por lo
que se ha hecho muy popular, además del conveniente precio en comparación con
otros materiales. Existe el gres rústico y el porcelánico, siendo este último el
más utilizado debido a sus propiedades estéticas en la decoración.
El gres se comenzó a producir en Alemania en el siglo XII;
sin embargo, fue mucho tiempo después en el siglo XIV, que empezó a usarse en el
resto de Europa. En el siglo XVI, fue introducido en Inglaterra. En ese entonces
era característico que la cerámica fuera esmaltada poniendo sal común dentro del
horno mientras la pieza se sometía al fuego. El resultado fue una cerámica dura,
fuerte y hermética, que además, podía resultar en objetos mucho más finos que
los realizados con cerámica común de arcilla. En 1671, John Dwight fundó una
fábrica en Londres, en donde se realizaron objetos muy bien elaborados que han
perdurado hasta el día de hoy. Están exhibidos en varios museos británicos. En
la misma fábrica se realizaron mejoras y se logró imitar cerámicas de China y
otros lugares, además de lograr darle al gres una variedad de colores. Se
realizaron tanto artículos domésticos como figuras.
El gres está compuesto alúmina, sílice y álcalis procedentes
de arcilla, feldespato, cuarzo y caolines. Se realiza cociendo pasta cerámica
rica en fundentes a temperaturas muy altas (de 1200 ºC a 1350 ºC). El gres es en
esencia, una piedra hecha por el hombre. Se diferencia de la porcelana por ser
más opaco y sólo parcialmente vitrificado. Generalmente, es café o gris por las
impurezas que contiene la arcilla utilizada para su elaboración. Además, el gres
es normalmente esmaltado. Algunos consideran que la porcelana es un tipo de
gres, pero, en realidad, la porcelana se distingue por ser más blanca y siempre
vítrea.
Las dos clases principales de gres son el prensado, que puede
ser esmaltado o porcelánico, y el excruido, que puede ser esmaltado o natural.
El gres, generalmente presenta la desventaja de ser débil en climas fríos ya que
se deteriora con las heladas. En el caso del gres esmaltado y el porcelánico,
son muy resistentes y son los mejores para resistir esas condiciones. El más
popular es el gres porcelánico, que se ha producido desde la década de 1980.
El gres porcelánico es el que más se acerca al concepto de
roca natural y con él se pueden lograr combinaciones muy originales y
llamativas. Es un material totalmente vitrificado y tiene una muy baja
porosidad, que lo hace muy resistente. Es por ello que se utiliza especialmente
en pavimento y revestimiento, logrando incluso sobrevivir en los climas fríos.
También es resistente a los productos químicos como los de limpieza y es muy
resistente a la abrasión. Además, es muy higiénico por su fácil limpieza. El
gres porcelánico ha evolucionado y es posible encontrarlo natural o pulido. El
natural es muy cotizado debido a su semejanza con las rocas de la naturaleza,
como el mármol y la pizarra; también puede imitar a la madera. El pulido logra
un efecto muy brillante y puede imitar muy bien al mármol pulido.
Otro gres popular es el gres rústico, que es especialmente
utilizado para cubrir los suelos de terrazas y porches. Es muy efectivo para dar
un toque rústico y tradicional a los espacios. No es poroso, por lo que también
es muy bueno para los bordes de piscinas. Su desventaja es que es débil contra
las heladas.
En general, el gres es un excelente material para usar en los
suelos y también en las paredes. Los efectos son asombrosos y puede satisfacer
todos los estilos, debido a su gran diversidad de opciones. Y no sólo es un
material resistente y ornamental, sino también económico.