El karate do es un arte marcial
originario de la isla de Okinawa. El karate literalmente significa "mano vacía",
en tanto que do significa "camino". Este concepto está en directa conexión con
los principios del budismo zen, que busca el vacío del corazón, de los deseos
personales, y de la vanidad a través del perfeccionamiento del arte. Pese a ser
el karate originario de Okinawa, sin lugar a dudas posee influencias chinas, las
que fueron traídas por medio de embajadores, comerciantes, y navegantes desde la
provincia China de Fujian. Además los miembros de la clase alta de Okinawa eran
frecuentemente enviados a China a estudiar, los cuales aprendían las técnicas
chinas de combate.
El karate fue referido por
primera vez en 1722 por Sakugawa, quien estudió técnicas marciales en china, y
que posteriormente enseñó un arte marcial denominado karate-no-sakugawa.
Posteriormente alrededor del año 1820, Sokon Matsumura, enseñó una síntesis de
las técnicas de sakugawa, y de las artes marciales chinas. Es él quien fundó el
estilo Shorin-Ryu del karate. Hacia mediados del siglo XIX, Funakoshi introdujo
el karate en Japón, modernizándolo con el fin de difundirlo en el país. Este
período resulta ser turbulento en la historia de Japón, en donde cabe mencionar
la anexión del grupo de islas de Okinawa en el año 1874, y posteriormente la
guerra Ruso-Japonesa entre 1904 y 1905, así como el auge del expansionismo
japonés (1905-1945). Lo anterior hizo que el karate se difundiera en otros
países del mundo.
Las principales características
del karate, son los distintos tipos de patadas, golpes de puños y de codos, y
las posturas. Éstas últimas son de gran importancia, ya que son la fuente de
poder para generar gran parte las técnicas marciales para derrotar al oponente.
Otro aspecto de gran importancia en el karate, son los llamados "kata", cada uno
de los cuales constituye un conjunto de posturas que simulan un combate;
adoptando tanto técnicas defensivas como ofensivas. Es así como existen katas de
bloqueos, de golpes de puño, de golpes de codo, etc.
Originalmente el karate no tenía
categorías de identificación para los practicantes, no obstante cuando empezó a
difundirse a lo largo del mundo, las escuelas empezaron usar los cinturones como
elemento de diferenciación. Es así como hoy en día se tienen cinturones de
distintos colores según el nivel del alumno: rojo, amarillo, naranjo, verde,
azul, morado, café, y finalmente el famoso cinturón negro para los alumnos de karate más
avanzados.
Hoy en día existen muchos estilos
de karate; los cuales se dividen en tradicionales y no tradicionales. Los
estilos tradicionales, se basan en desarrollar en conjunto con las técnicas
marciales, los aspectos que nos llevan a superarnos interiormente como seres
humanos; poniendo énfasis en las posturas físicas tradicionales, y las actitudes
personales que se deben tener con los compañeros de clase. Los estilos de karate
no tradicional o karate deportivo, se basan en la disciplina como una
herramienta práctica para la defensa personal; más que como una tradición para
alcanzar la superación.