El lavado de dinero, es una práctica, que se
realiza desde hace varios años, de manera fraudulenta. La idea central del
lavado de dinero, es el blanquear dineros mal habidos.
La gran mayoría de estos dineros o capitales, provienen de
actividades ilícitas o penadas por la ley. Como por ejemplo, el tráfico de
drogas, de armas, prostitución, del terrorismo últimamente, entre otras varias.
Por lo general, las personas que se dedican a éste negocio, realizan actividades
empresariales paralelas, como negocios lícitos, a los cuales les inyectan estos
dineros mal habidos, para que puedan circular de manera lícita por el sistema
financiero del país.
De manera general, los criminales que se dedican al lavado de
dinero o blanqueo de éste, lo realizan por medio de los bancos o entidades
financieras. Las cuales han proliferado por el mundo, debido a diversas reformas
de ahorro e inversión. Por lo mismo, es que se utilizan estas entidades, ya que
son demasiadas. Por lo tanto, el acto consiste en distribuir el dinero mal
habido, en la mayor cantidad de bancos. Pero los criminales no se quedan
solamente ahí, sino que instalan negocios, como se mencionó anteriormente, a los
cuales se les inyecta parte del dinero corrupto. Los negocios más recurrentes,
son los restaurantes, las concesionarias de automóviles, el mercado de las
joyas, las discotecas y todo aquello, que pueda ser visto como negocio de
consumo masivo y de tipo recurrente. La idea central, es camuflar lo más
posible, el lavado de dinero. Para ello, se trata de pasar inadvertido, por
medio de estos negocios, los cuales son bastante comunes en toda sociedad.
Hay que tener claro, que la lucha contra el lavado de dinero,
es sumamente amplia e todo el mundo. Existen organismos gubernamentales,
coordinados por todo el mundo. Quienes de manera continua, estudian y analizan
posibles lavados de dineros, por todo el globo. La idea es por medio de éste
seguimiento, poner no sólo fin al lavado de dinero, sino que al criminal y sus
negocios mal habidos. Ya que de esta manera, se le corta el flujo de capital,
que utiliza como inversión.
Hay que tener claro, que las penas contra el lavado de
dinero, son altísimas. No sólo las de tipo penal y por consiguiente con
reclusión, sino que también las de tipo civil o económicas.