El término se define comúnmente como la habilidad o capacidad
de un individuo para influenciar, motivar y permitirle a otros el contribuir al
éxito de la organización a la cual pertenece. A veces también se utiliza el
liderazgo para referirnos a una determinada posición jerárquica de poder en una
organización. Por ejemplo cuando decimos "tal o cual país se encuentra bajo el
liderazgo de tal persona".
En el extremo positivo del espectro, el líder busca obtener
lo mejor de las personas para lograr un objetivo en común, mientras que en el
negativo, el liderazgo lleva a una obediencia ciega y a expectativas desmedidas
sobre la capacidad o poder de líder, que en algunos casos pueden llevar a una
"adoración", como ha ocurrido históricamente en algunas sectas y grupos de
mejoramiento personal o "autoayuda".
La historia del liderazgo está marcada por la estructura
social y pensamiento preponderante en cada época: las estructuras monárquicas y
aristocráticas lo asocian con la "sangre" o descendencia y posición social
(ejemplo: los reyes), la "meritocracia" lo asocia al talento y logros personales
(ej: Los oficiales en tiempos de Napoleón), para el feminismo se encuentra
asociado con la empatía y los roles maternales (en contraposición al
paternalismo). Otros modelos como el de Confucio, buscan al líder de tipo
erudito y sabio, mientras que la anarquía cuestiona de fondo todo el concepto.
Además, existen modelos mixtos de liderazgo compartido, en donde los miembros de
una organización se turnan el papel del líder.
Existe el liderazgo formal, es decir aquel determinado por un
cargo o jerarquía, y el informal, que corresponde a aquel líder espontáneamente
aceptado por el grupo como tal. Lo ideal sería que los líderes formales,
propuestos según un cargo o responsabilidad, sean además los considerados como
tales por el resto del grupo humano al cual pertenecen, pero esto no es siempre
así. Además entre los líderes se dan diversas formas de ejercer el liderazgo:
está el líder autoritario, el democrático y el "laissez-faire" o relajado que no
interfiere en el curso de las cosas. Dependiendo de la situación y de la
competencia de los subalternos, es que un determinado estilo será el más
apropiado; por lo mismo es que el líder debe ser flexible y capaz de cambiar su
estilo de liderazgo de acuerdo a cada situación.
Entre las características del liderazgo, destacan: la
capacidad de guiar a través del ejemplo, algún talento o habilidad específica
relacionados con la tarea en cuestión, el impulso emprendedor, el carisma, el
espíritu de servicio, la orientación clara hacia un objetivo o misión, el
optimismo, la capacidad para delegar y motivar, y el auto conocimiento necesario
de tal manera de ser capaz de conocer a los demás. Se dice que todos llevamos a
un líder dentro, y que debemos trabajar para sacarlo a la superficie.