Este instrumento, el microscopio, sirve para observar objetos
muy pequeños, los cuales no pueden ser observados a simple vista. O sea, el ojo humano,
sin la ayuda de algún aparato, sería incapaz de ver estos objetos.
El microscopio más utilizado, es el de tipo óptico. Este,
asimismo, fue el primero en ser desarrollado. Este microscopio, para su funcionamiento
utiliza varias lentes, con las cuales se consigue ver un objeto amplificado, en
cuanto a su tamaño real. Estos microscopios, funcionan por medio de la refracción.
El primer microscopio, fue fabricado entre la última década
del siglo XVI y la primera década del siglo XVII. El inventor, fue el óptico
holandés, Zacharías Janssen. Su microscopio, fue un tubo, el cual medía 8
centímetros y que ocupaba dos lentes. Cada uno de ellos, estaba colocado, en uno
de los extremos del tubo. Este microscopio, llegaba a aumentar en 200 veces el objetivo.
Durante el último siglo mencionado, se trabajó arduamente,
para mejorar la potencia del microscopio. A finales del siglo XVII, se lograron
mejoras notables, llegando a verse los vasos capilares del ala de un
murciélago. Esta hazaña fue realizada, por el científico italiano, Marcello
Malpighi.
Para finales del siglo XVII y comienzos del siglo XVIII, se
logró desarrollar microscopios más potentes y de mejor calidad, en cuanto a la
imagen que captaban. Fue así, como el científico holandés, Antonie van
Leeuwenhoek, llegó a observar la gran cantidad de microorganismos, que se
desarrollan en el agua estancada. Asimismo, fue la primera persona, en poder
observar los espermatozoides del semen humano.
No fue hasta el siglo XX, que el microscopio, llegó a su
esplendor. Esto se dio, por medio de la creación del microscopio electrónico. El
cual en vez de lentes, utilizaba campos magnéticos. Asimismo, en vez de luz,
utilizaba electrones.
El primero de su clase, fue desarrollado por el canadiense
James Hillier, en el año 1937. Este tipo de microscopio, llegaba a amplificar el
tamaño de las cosas, hasta en siete mil veces. Mucho más, que las 200 veces, que
amplificaba el primer microscopio.
Pero para finales del siglo XX, se construyó el paladín de
los microscopios. El microscopio de túnel. El cual se basa en la tecnología de
la mecánica cuántica. Por ende, los electrones que se encuentran en el túnel del
microscopio, son atrapados por el mismo. Con ello, se logran imágenes, con una
definición muy por encima, de todos los microscopios anteriormente diseñados.
Más que nada, se llega a captar una imagen de la estructura atómica de las
cosas, con una resolución prácticamente perfecta.
Es así, como hoy en día, el microscopio de túnel, llega a
amplificar el tamaño de las cosas, en 100 millones de veces. Casi increíble.