El riego por goteo es un sistema de irrigación que consiste
en proporcionar agua justo al pie de cada planta, en la zona de influencia de
las raíces, por medio de un sistema de válvulas, tuberías y emisores. Este
sistema permite que las plantas reciban el agua suficiente para que se
desarrollen de manera óptima. Ha sido uno de los grandes avances en la
agricultura, debido a que permite la utilización controlada del agua, sin
desperdiciarla.
El riego por goteo ha sido utilizado desde tiempos antiguos,
cuando se enterraban recipientes de arcilla llenos de agua. Ese sistema permitía
que el agua se filtrara lentamente en el suelo. El sistema de irrigación por
goteo como se conoce en la actualidad, comenzó a desarrollarse en Afganistán, en
1866. Algunos investigadores comenzaron a usar tubos de arcilla para crear
sistemas combinados de irrigación y drenaje. En la década de 1920, se
introdujeron en Alemania las tuberías perforadas y en 1934, O.E. Nobey probó la
irrigación a través de mallas de lona porosa. Luego de la Segunda Guerra
Mundial, la aparición de los plásticos modernos permitió un mayor avance al
riego por goteo. En Europa y Estados Unidos, comenzaron a usarse tuberías de
plástico y varias clases de emisores o goteros en el riego de invernaderos.
La tecnología moderna de este sistema de irrigación fue
inventada por Simcha Blass y su hijo Yeshayahu en Israel. El agua pasaba por
conductos más grandes y largos, para evitar los bloqueos constantes que se
producían con los sistemas de pequeños agujeros. Usaron la velocidad para
aflojar el paso del agua dentro de emisores plásticos. El sistema fue un éxito y
en la década de 1960 estaba esparcido en varias partes del mundo. Con el tiempo,
se han realizado numerosas mejoras para disminuir la frecuencia de goteo y
disminuir la tendencia a obstruirse.
El riego por goteo ha sido un importante avance al lograr
aportar la humedad constante hacia las raíces gota por gota, permitiendo el
desarrollo óptimo de las plantas. El agua es conducida desde el abastecimiento,
a través de sistemas de tuberías, y mediante los emisores, se libera el agua
gota a gota, justo en las raíces de cada planta. El agua provoca una zona
específica de humedad, por lo que sólo se moja el área del suelo utilizado por
la planta para el desarrollo de sus raíces. Las raíces, entonces, sólo se
expanden dentro de esa zona específica, denominada “bulbo húmedo”, posibilitando
un mayor provecho de las tierras para el cultivo.
Entre las ventajas del riego por goteo encontramos: reducción
de la evaporación del suelo, que disminuye considerablemente la necesidad de
agua. Posibilidad de automatizar el sistema de irrigación, disminuyendo la mano
de obra. Mejor control de las dosis de aplicación. Utilización de aguas más
salinas, por mantenerse alta la humedad en el bulbo húmedo. Posibilidad de
adaptarse a los terrenos rocosos y con pendientes. Disminuye el desarrollo de
malezas en las zonas no regadas. Permite la utilización controlada de
nutrientes. Además, permite el uso de aguas residuales al evitar que se
dispersen gotas con patógenos en el aire.
Entre sus desventajas se encuentran: es un sistema que
requiere mucho dinero para su instalación, debido a las numerosas tuberías y
emisores necesarios. El sol puede dañar las tuberías. Hay posibilidades de
obstrucción si el agua no se filtra apropiadamente y si el equipamiento no se
mantiene de manera adecuada. Pude ser insatisfactorio si los fertilizantes deben
ser rociados para activarse. Si no se instala el sistema de riego por goteo correctamente, puede haber
desperdicio de agua, tiempo y cosecha. Requiere un estudio cuidadoso de los
principales factores como topografía del terreno, suelo, agua, condiciones de
cultivo y agroclimáticas, entre otros.