El vidrio es un material sólido amorfo, que se forma cuando
materiales como la arena de sílice se enfrían rápidamente bajo una determinada
temperatura (una temperatura de transición en donde las moléculas tienen ya muy
poca movilidad). Aunque parece ser un material típicamente sólido, la verdad es
que es molecularmente un líquido sobreenfriado; en realidad fluye como un
líquido pero muy, muy lentamente, a través de cientos de años (en casas antiguas
podremos observar que las ventanas son más gruesas en la parte de abajo,
producto de este lento fluir. Realmente increíble).
La historia del vidrio tiene comienzos inciertos, aunque
vidrio producido naturalmente en el medio ambiente ha sido usado desde la edad
de piedra. Se sabe que en Mesopotamia se uso con fines decorativos desde el
2.500 A.C. Algunos afirman que los Fenicios fueron quienes inventaron el vidrio,
pero en realidad no está claro. Debido a las impurezas naturales de la arena
para hacer el vidrio, el color de este tiende a ser verdoso y azul. Con el
tiempo aquellos que se dedicaron a confeccionar este material le agregaron
componentes metálicos y minerales para obtener tonalidades similares a las
encontradas en piedras preciosas. Las joyas más antiguas a partir de este
material las encontramos en el antiguo Egipto, por el 1.500 A.C. Incluso a
algunas de estas confecciones les atribuían poderes mágicos.
Esta tecnología se fue extendiendo por el mundo y en el
Imperio Romano se llegó a la técnica del soplado, lo que permite la elaboración
del envase de vidrio, aunque de manera bastante rudimentaria. En Europa, para el
siglo XI en Alemania esta técnica se perfeccionó, y en este mismo siglo
surgieron los primeros espejos de vidrio en España. Durante el siglo XIV, el
gran elaborador de vidrio fue la ciudad de Venecia., que desarrolló aún más
todas estas técnicas y formó un lucrativo negocio en torno a artículos
confeccionados con este material. Con el tiempo y los mejoramientos en los
procesos los productos se fueron abaratando y haciendo del vidrio un material
comercialmente accesible para toda la población, y para 1820 en los Estados
Unidos ya se comercializaban ventanas producidas utilizando estas nuevas
técnicas.
Una de las grandes ventajas del vidrio frente a otros
materiales es su compatibilidad con el medio ambiente. El reciclaje de vidrio
consume menos energía que su producción; es una material ideal para reciclar; se
muele y se funde para darle forma nuevamente. Además, lo que lo hace aún más
atractivo es el fácil lavado lo que permite reutilizarlo; por ejemplo las
botellas de este material se pueden fácilmente reutilizar, y en algunas naciones
desarrolladas alrededor del 98% de las botellas son reutilizables.