Para partir explorando lo que es el vino, debemos
mencionar, que todo nace de la vid. Tipo de planta trepadora, de la cual surge
la uva. Elemento esencial de todo vino.
La cepa de un vino, está dada por la uva. Por lo mismo, si se
desea producir un vino tinto, como el Cabernet Sauvignon, se deberá plantar una
vid, que de uvas de ese tipo de cepa.
El vino como tal, es agua alcoholizada (extracto de la uva
completa: Semillas, pulpa y cáscara., ya que todo aquello se fermenta, para
lograr el vino), y distintas sustancias de la misma uva, de las cuales, casi
todas son de tipo mineral y orgánicas. Asimismo, la solución que se logra, es
bastante ácida. Por lo mismo, no se recomienda a quienes sufren de gastritis,
colon irritable o úlcera.
El proceso inicial, en cuanto a la producción del vino, es la
fermentación de toda la uva, la cual es molida en grandes tinajas de acero. Como
se señaló anteriormente. Luego de ello, es pasada por un cedazo y se deja el
puro líquido. El cual pasa por distintas guardas, hasta la última, que se
realiza en bodegas, con climatización computarizada. Ya que se necesita una
temperatura constante, para que la guarda, de los resultados esperados por el
enólogo de la viña. Esta última guarda, se realiza por lo general, en barricas o
tinajas de roble o acero. Ya que en ellas, se desarrollará en potencia, el sabor
final que se espera del vino y de la cepa, en particular, al igual que todos los
aromas que expedirán, al momento de su descorche. Por lo general, se destacan aquello vinos, que han sido
almacenados en tinajas de roble.
Con respecto a su historia, esta se remonta a todo gran
imperio que pisó la faz de la tierra. Fue así, como en Egipto, el vino era una
bebida importante y de respeto. Ya que se relacionaba con los dioses. De igual
manera ocurrió con los griegos, quienes poseían un dios para el vino. Dionisio,
el protector de la vid. Es conocido el gusto de los griegos por el vino. Mucho
más allá de sus fiestas, eran excelentes bebedores de vino. Incluso, la mayoría
de las veces, se pasaban de copas, por lo que también son conocidos, por sus
constantes estados de embriaguez. Notable, es el conocimiento del gusto de
Alejandro Magno, por el vino. Quien no perdonaba que en sus banquetes o fiestas,
no hubieran decenas de litros de vino, para él, sus generales e invitados.
Esta tradición, luego fue explotada hasta su límite, por los
romanos. Herederos naturales, de la cultura clásica.
Dentro de las cepas más conocidas, tenemos al Merlot (vino
tinto, que trabaja muy bien con pastas y quesos), el Cabernet (vino tinto, el
cual trabaja muy bien carnes rojas y comidas de sabor fuerte), el Chardonney
(vino blanco, que funciona muy bien, con todo lo que son mariscos y productos
del mar en general) y el Pinot (vino tinto, que funciona muy bien, con todas las
carnes provenientes de aves). Hoy en día, se destaca el Carmeneré, cepa que
originariamente se dio en Francia, pero que debido a una plaga, desapareció de
los terrenos galos. Cepa que fue hallada nuevamente, hace no muchos en años, en
viñas de Chile. Por lo que nuevamente, el Carmeneré se ha puesto de moda, no
sólo en Chile, sino que en todo el mundo. Siendo un gran negocio para los
vinicultores chilenos, ya que es el único país que posee la cepa en la
actualidad. Este descubrimiento, se debe a los enólogos chilenos, los cuales se
dieron cuenta, que la cepa, se encontraba en terrenos chilenos. No se debe de
olvidar, que los enólogos, son los que trabajan las cepas, de manera
especializada y, asimismo, científicamente. Son ellos los encargados, que la
producción anual de vino, se lleva a cabo de buena manera y con los resultados
finales esperados.
No se puede dejar de mencionar, el arduo trabajo que realizan
los enólogos y los empleados de las viñas, la gente del campo, para lograr que
la producción, sea el fiel reflejo, de un excelente vino. El vino, como muchos
productos nacidos en las zonas rurales, es fruto del trabajo excepcional, de la
mano del campesino.
El vino, hoy en día, es uno de los productos, de mayor
comercialización en el globo. Debido a su sabor característico, a la variedad de
cepas o tipos de vinos que existen, como asimismo a la variedad de precios que
uno puede hallar en supermercados y tiendas especializadas en vino. Asimismo, la
industria del vino, ha logrado un altísimo nivel de profesionalización y
excelencia, frente a la producción del mismo.
Prácticamente, todos los países productores de vino, logran
desarrollar tanto cepas como licores, de un nivel bastante alto. Países, que
generalmente, se destacan, por tener todas las condiciones necesarias, para
realizar un buen vino. Dentro de las cuales, las más importantes son, el tener
buenas cepas, el clima adecuado (tipo mediterráneo) y una experiencia acumulada
por generaciones de vinicultores. Podemos decir que destacan especialmente los vinos
chilenos y los franceses.