El vulcanizado se define como aquel proceso de encadenamiento
cruzado de cadenas de polímeros con azufre, lo que permiten mejorar o reparar
ciertas características de materiales elásticos como es el caso del caucho. Es
debido a lo anterior, que cada vez que escuchamos el término vulcanización,
inmediatamente lo asociamos con camiones o automóviles.
La vulcanización consiste, en términos más generales, a aquel
proceso por medio del cual se reparan las llantas de los automóviles cuando el
caucho del que están fabricados se vuelve un tanto pegajoso. Esta reparación se
logra mediante un procedimiento que combina tanto baja presión como alta
temperatura a fin de lograr fundir completamente el caucho, de este modo, cada
vez que un neumático tiene un agujero es posible arreglarlo poniéndole un parche
adecuado por medio de este proceso. Como vemos, no existe sólo un tipo de parche
sino uno para cada tipo de llanta. Así, si tenemos que reparar un neumático
radial es necesario colocar un parche más grueso y más resistente, que cuente
con más lona que la necesaria para reparar una llanta tubular.
De todas maneras es necesario mencionar que los neumáticos,
siendo polímeros como una sola molécula de gran tamaños, nunca pueden volver a
quedar como nuevos después del vulcanizado de reparación. Este es el motivo por
el cual a veces vemos restos del tratamiento de vulcanizado en las carreteras,
ya que el "pegado" o "recauchado" nunca pega completamente al resto del
neumático, y de ahí de su imposibilidad de reciclarlos y convertirlos en
neumáticos nuevos (existen verdaderas islas que son depósitos de neumáticos
usados).
Como vemos la vulcanización del caucho es de suma
importancia, ya que le otorga a este material una resistencia muchísimo mayor, y
si consideramos que las llantas en las que millones de personas se movilizan a
diario, se encuentran fabricadas en este material, entonces, el factor de la
resistencia resulta ser absolutamente indispensable, el que se logra por medio
de una vulcanización que utiliza baja presión y altas temperaturas.
No sólo se utiliza la vulcanización de neumáticos, ya que es
posible encontrarla también en nuestros pies. La vulcanización de zapatos es una
práctica común que otorga al calzado una mayor flexibilidad, dándole al usuario
un caminar más cómodo y sano, que además se comporta como un zapato que lucirá
como nuevo durante mucho más tiempo debido a la gran resistencia que se le
otorga gracias al tratamiento que recibe.