El yeso es un material blanco extraído de la piedra de yeso o
aljez. Generalmente blanca, la piedra de aljez puede tener impurezas que la
pueden hacer rosada, castaña o gris. El yeso se obtiene de la piedra mediante
deshidratación y puede ser alterado desde fábrica para darle características que
puedan mejorar su efectividad. Así, se puede obtener un material resistente, con
buena adherencia, retención de agua y densidad. El yeso es denominado sulfato de
calcio deshidratado y es ampliamente utilizado en numerosas actividades humanas.
El yeso se ha utilizado en casi toda la historia de la
humanidad. De hecho, es uno de los materiales de construcción más antiguos. En
un comienzo, se obtenía sometiendo la piedra aljez al fuego y calcinándola. Se
usaba principalmente como material de adhesión y revestimiento. En el Antiguo
Egipto, se utilizó para unir los grandes bloques de la Gran Pirámide de Giza y
para revestir numerosas tumbas, entre otras cosas. En la Edad Media, se usó
mucho el yeso en revestimientos, tabiques y forjados. En la época renacentista
fue un importante material de decoración. En ese tiempo, el yeso se empleaba
especialmente en Francia, y en el siglo XVIII, ya se utilizaba en construcción
en todo Europa. Actualmente, los usos de la piedra aljez y el yeso molido son
muy diversos, incluyendo la construcción, cerámica, escultura, agricultura, medicina,
industria farmacéutica, de alimentos y otros.
En estado natural, la piedra aljez o de yeso es una roca
sedimentaria compuesta de sulfato de calcio. En su forma cristalina, tiene una
molécula de sulfato de calcio por dos de agua. Su color generalmente es blanco
pero debido a impurezas minerales como arcilla, sílice, caliza y otros, puede
tener colores rosados, castaños y grises. La piedra se extrae de canteras a
cielo abierto o de canteras subterráneas. El material se tritura y luego se
somete a un proceso de cocción. El resultado se muele y se almacena para ser
vendido.
El yeso posee numerosas propiedades que lo hacen un grandioso
material de construcción. Posee una estructura porosa que le otorga propiedades
bioclimáticas, de aislamiento y regulación higrométrica. Debido a esas
excepcionales cualidades, es un material preferido para la construcción moderna.
Además, por su plasticidad y maleabilidad lo hacen excelente para artículos
decorativos. También es un aislante térmico y no conduce la electricidad por lo
que es muy bueno en contra de incendios. Además, regula la humedad y actúa como
absorbente acústico.
El yeso se usa en construcción, especialmente en guarnecidos,
enlucidos y revoques. También como abono y desalinizador en agricultura. En
medicina se utiliza para realizar vendas, fabricar moldes quirúrjicos y
odontológicos y como componente en la pasta dental. Se usa como fuente de
calcio, como componente de algunos medicamentos y también de lápices labiales.
Incluso se ocupa en la industria de alimentos para tratar las aguas, limpiar
vinos, refinar el azúcar, etc. Otros usos incluyen la elaboración de moldes,
aparatos sanitarios y tiza, entre otros.