La ética, es una de las tantas ramas de la
filosofía. Es aquella ciencia, ya que estudia las cosas por sus causas, de lo
universal y necesario, que se dedica al estudio de los actos humanos. Pero
aquellos que se realizan tanto por la voluntad y libertad absoluta, de la
persona. Todo acto humano que no se realice por medio de la voluntad de la
persona y que esté ausente de libertad, no ingresan en el estudio o campo de la
ética.
Este es un punto relevante, ya que la ética, versa sobre el
acto bien o mal realizado. Por lo mismo, si una persona actúa incorrectamente,
pero lo hizo bajo presión o en ausencia de libertad, para escoger, no se puede
hablar de un acto humano. Mejor dicho, de un acto humano incorrecto.
Pero para comprender un acto humano, primero hay que saber,
que es el hombre. Y esta materia corresponde a la antropología. Otra rama de la
filosofía. La cual estudia al hombre, como finalidad. De la cual se desprende,
que el hombre es una unidad sustancial de cuerpo y alma. O sea, todo hombre
posee un cuerpo y un alma. Por lo último, podemos señalar, que el ser humano es
una fin en si mismo. Ya que el alma, lo provee de una dignidad intrínseca.
Tomando aquello y volviendo a la ética, el hombre está
llamado a realizar actos buenos. Los cuales nos son guiados, por medio de la
conciencia. La cual nos clarifica, que actos son correctos e incorrectos. Por lo
mismo, es que debemos tender, a las virtudes. Las cuales son hábitos, que nos
hacen más perfectos. Ya que toda rama de la filosofía, al igual que la ética,
tienden a la perfección del hombre. A la finalidad de este, mirada desde una de
estas ramas. Por qué las virtudes, ya que la ética señala, que la felicidad, es
el fin último del ser humano. La cual se consigue, por medio de la perfección
del actuar del hombre.
Por lo mismo, la conciencia nos dicta, que el ser justo, es
lo correcto. Ya que frente a una injusticia, todos no sentimos pasados a llevar.
Por lo mismo, tenderemos a ser justos. Pero un solo actuar, como justo, no
cambia nada. Por ello, si ese acto, lo repetimos varias veces, se nos convertirá
en un hábito. El cual, nos perfeccionará y nos hará felices. Por lo mismo, la
ética, aún cuando es una rama de la filosofía, punto de partida, que comprende
el amor por la sabiduría, o conocer por conocer, la ética es una ciencia
práctica. Ya que por medio de ella, podremos guiar nuestros actos, hacia
aquellos que nos hagan más virtuosos y felices.