Esta, que en griego significa "biblioteca", se refiere a la colección de escritos sagrados del
Cristianismo y Judaísmo, aunque el último se refiere a sus escritos sagrados
como la Torah, que abarcaremos en otro artículo. También se utilizan los
términos Palabra de Dios, Sagradas Escrituras o Sagrada Biblia para referirnos a
estos escritos.
En cuanto a la historia de la Biblia, se puede decir que esta
fue escrita a través de aproximadamente unos 1000 años, entre el 900 AC y 100
DC, aunque no existe un claro acuerdo en las fechas. Los fragmentos más antiguos
de esta colección de escritos datan de entre los siglos X al VIII AC. La Biblia
cristiana que conocemos hoy en día se compiló en el Concilio de Hipona (los
concilios consisten en asambleas de autoridades religiosas para decidir
sobre materias en particular), para el año 393 DC, y fue ratificada en el año
397, para el Concilio de Cartago. Más adelante, en 1546, fue confirmada
nuevamente por el Concilio de Trento. Un concepto importante, decidido en estos
concilios, es el de "canon", que se refiere al conjunto de escritos considerados
como inspirados por Dios para conformar la Biblia. Los libros no considerados
como canónicos, se denominan apócrifos.
La Biblia cristiana consta de escritos pertenecientes a el
Antiguo Testamento, Tanaj o Biblia Judía, que trata entre otras cosas acerca de
la historia de los hebreos, y además del Nuevo Testamento, que contiene los
cuatro evangelios, los hechos de los apóstoles, las cartas de Pablo a las
primeras iglesias cristianas, y el Apocalipsis.
La teología Cristiana en general está de acuerdo en una serie
de puntos con respecto al mensaje básico de la Biblia. El hombre ignoró la
voluntad de Dios y comenzó a pecar. Debido a este pecado la humanidad no puede
relacionarse directamente con Dios y para ayudarla el Creador se revela al
hombre de maneras que este pueda comprender. Dios llama a Abraham para salvar a
la humanidad, y para este fin le entrega la tabla de la ley a Moisés. Como
nación resultante, Israel, pasó por ciclos de pecado y arrepentimiento, hasta
que finalmente Jesús brindó un entendimiento perfecto de la ley, basado en el
amor. Por su muerte y posterior resurrección, todos los creyentes son salvados y
reconciliados con Dios.
El mensaje central de la Biblia está presente en el corazón
de todas las grandes religiones, e insta al ser humano a desarrollar su relación
con Dios y asimismo su capacidad de amor hacia el prójimo. Mensaje que nos viene
de gran ayuda.