La cal es un elemento cáustico, muy blanco en estado puro,
que proviene de la calcinación de la piedra caliza. La cal común es el óxido de
calcio de fórmula CaO, también conocido como cal viva. Es un material muy
utilizado en construcción y en otras actividades humanas. Como producto
comercial, normalmente contiene también óxido de magnesio, óxido de silicio y
pequeñas cantidades de óxidos de aluminio y hierro.
La cal se puede obtener normalmente por descomposición
térmica de materiales como la piedra caliza, que contiene carbonato de calcio (CaCO3),
material extraído de depósitos sedimentarios llamados caliches. Se somete a
temperaturas muy altas, que oscilan entre 900 y 1200 ºC, por un período de 3
días, en un horno rotatorio o en un horno especial llamado kiln de cal. El
proceso, llamado calcinación, libera una molécula de dióxido de carbono (CO2),
resultando el material llamado óxido de calcio (CaO), de color blanco y muy
cáustico (quema los tejidos orgánicos). Sin embargo, el proceso puede ser
reversible, ya que al enfriarse la cal, comienza a absorber nuevamente el CO2
del aire, y después de un tiempo, vuelve a convertirse en CaCO3 o carbonato de
calcio.
La cal viva puede ser combinada con agua, produciéndose una
reacción violenta que desprende mucho calor. Se forma entonces el hidróxido de
calcio que se comercializa en forma de polvo blanco conocido como cal muerta o
apagada.
Desde la antigüedad, el uso más frecuente de la cal es como
aglomerante en la construcción. Al mezclar cal con agua y arena, se produce una
especie de mortero que se utiliza para pegar ladrillos, piedras y también para
aplanar paredes y techos. Este uso se debe principalmente a que la cal puede
adquirir mucha dureza al secarse y puede ser un material muy resistente. Eso se
produce debido a que la cal apagada absorbe el dióxido de carbono que había
perdido y se convierte lentamente en carbonato de calcio al secarse. Debido a
esa misma característica, la cal también se utiliza para crear pinturas murales
con la técnica del fresco. Al endurecerse la cal, por convertirse en carbonato
de calcio, facilita la fijación de los colores del fresco. En muchos lugares,
también se usa para recubrir fachadas debido a su impermeabilidad.
Otros usos de la cal incluyen la neutralización de los suelos
ácidos en agricultura, la fabricación de vidrio y papel, el lavado de ropa
blanca, el refinado de azúcar, el ablandamiento del agua, incluso en
alimentación, para hacer sémola de maíz y tortillas en un proceso llamado
nixtamalización.