La clonación se define como una reproducción asexuada que
origina individuos genéticamente idénticos. La hay de dos tipos; en la natural
el hombre no interviene (regeneración de células idénticas a la original
mediante el proceso de mitosis), mientras que en la artificial, recientemente
descubierta, el hombre participa activamente.
Existen varios tipos de clonación artificial. En primer
lugar, la clonación molecular consiste en el aislamiento de una secuencia de ADN
de una célula y así obtener copias indefinidas de ésta. Se utiliza en
laboratorios para obtener por ejemplo grandes cantidades de una proteína
específica. Esta clonación cumple con cuatro etapas; fragmentación, ligación,
transfección y selección. Luego de esto, las células clonadas reciben un cultivo
especial
Un segundo tipo de clonación, es la clonación celular que
consiste en crear una población celular a partir de una sola célula. El proceso
se hace utilizando la técnica in Vitro.
La clonación terapéutica se utiliza para la investigación
celular. Consiste en la producción de embriones humanos, pero no con el objetivo
de crear personas, sino para investigaciones sobre el desarrollo humano. Buscan
prevenir enfermedades o remediar algunas, como el cáncer, alzheimer, entre
otras. En la actualidad ha sido muy trascendente, pues los científicos
reemplazan células dañinas por las clonadas y así acabar por completo algún tipo
de patología.
También se ha practicado la clonación de organismos que
consiste en un procedimiento de crear un individuo genéticamente idéntico a
otro. Este tipo de clonación es aplicable a plantas, semillas, árboles frutales,
etc.
Dentro de la clonación de organismos, está la practicada en
animales. El proceso consiste en la extracción del núcleo de una célula adulta
llamada célula somática a un óvulo al que se le extrajo su núcleo previamente.
Luego el óvulo con el núcleo de la célula somática es insertado en un útero. El
primero en acercarse a este tipo de clonación fue John Gurdon en 1967, quien
utilizó células de ranas, sin embargo su experimento no fue muy exitoso, pues
las ranas clonadas morían antes de ser renacuajos. Más tarde se intentaron
experimentos parecidos con ratones y otros mamíferos, pero sin duda el más
exitoso fue la oveja Dolly de Escocia en 1997.
El procedimiento del experimento de la oveja Dolly fue el
siguiente. Se extrajo el núcleo de una célula de ubre de una oveja. De otra se
toma un óvulo no fecundado y se le inserta el núcleo de la célula de ubre. El
óvulo es sometido a una descarga eléctrica para que se fecunde. Ya formado el
embrión, éste se inserta en el útero de una tercera oveja se desarrolla y nace
Dolly, idéntica a la oveja que se le extrajo la célula de ubre.
Tras este experimento, los científicos se cuestionaron sobre
la clonación humana, pero en este terreno entra fuertemente la bioética y la
religión. Éstos últimos sostienen que un ser humano clonado carecería de
individualidad, no tendría padres, sería una especie de máquina. Aspectos que
atentan contra la dignidad y derechos del hombre. Un tema polémico pero de gran
interés científico.