La conciencia y su significado es considerado uno de los
grandes enigmas de la humanidad. Comenzaremos con la visión más bien científica,
desde la psicología. Definida a través de la Psicopatología, es un concepto que
encuentra varias definiciones, sin embargo, en términos generales, se trata de
un enorme conjunto de percepciones, sentimientos y pensamientos que poseen los
seres humanos en torno al medio que los rodea, así como también con su mundo
interno.
La psicopatología plantea que la conciencia posee ciertas
dimensiones y características. Entre ellas se encuentra la verticalidad, la que
corresponde al grado de claridad de la conciencia, alerta o vigilancia. Por otra
parte, la horizontalidad es aquella dimensión que guarda relación con la
amplitud del campo de conciencia, además posee la característica de la
reflexividad y la interioridad, la que hace alusión a la capacidad para
distinguir entre el mundo interno el mundo externo.
Al ser definido desde la psicopatología, es posible intuir
que existen ciertos trastornos asociados a la conciencia, los que, desde esta
disciplina se ordenan de mayor a menor lucidez. El primero de ellos es el
denominado “Síndrome obnubilatorio o embotamiento”, y se trata de un estado en
el que existe una disminución de la claridad de la conciencia o de la alerta,
generando lentificación y entorpecimiento de todos los procesos psíquicos, así
como también, cierta desorientación temporo-espacial y fallas en la memoria de
corto plazo. En segundo lugar se encuentra el llamando “Delirium”, en el que se
pierde el contacto con el mundo externo ya que alteran las sensopercepciones,
generando fenómenos productivos como las alucinaciones.
Posteriormente se encuentra el “Estado Confusional”, propio
de cuadros esquizofrénicos, donde el sujeto se encuentra absolutamente
desorientado, sin ser capaz de comprender aquello que sucede, también presenta
fenómenos productivos.
En cuarto lugar se encuentra el “Síndrome Oneiriforme” o
“Delirio Onírico”, el que presenta fenómenos productivos tales como
alucinaciones y delirios, en tal grado, que la vivencia se asemeja a un sueño.
Esta alteración se puede provocar con el uso de ciertas drogas como los ácidos.
Luego, se encuentra el “Estado Crepuscular”, el que consiste en un
estrechamiento tubular de la conciencia sobre una pequeña zona de
acontecimientos psíquicos, pudiendo comprender sólo ciertas cosas, todo ello
movido desde un afecto que se ve exaltado. Finalmente el “Coma”, donde hay una
ausencia total de respuesta ante todo tipo de estímulos, incluso los dolorosos.
Sólo están conservadas algunas funciones vegetativas como la respiración, la
presión arterial, la circulación sanguínea, etc.
Ahora alejándonos de la psicología, la conciencia es un
concepto central para disciplinas contemplativas como el budismo, hinduismo y
otras tradiciones. En general en términos contemplativos la conciencia es la
base misma de la existencia, y es inseparable de la realidad. La forma que
presenta en la psiquis humana no es más que un aspecto de su expresión, mientras
que en su esencia es trascendental y abarcaría a todos los planos de la
realidad, tanto materiales como espirituales y causales. De hecho una de las
metas en la meditación, en la tradición hindú más clásica como lo es la
filosofía vedanta, es el alcanzar la "conciencia sin contenidos" o la conciencia
pura, de tal manera de encontrar este principio universal y trascendental en la
mente. Un verdadero misterio.