La consolidación de la deuda es aquella decisión que toman
personas con muchos préstamos acumulados, consistente en combinarlas todas las
deudas en un nuevo préstamo. Para lo anterior, es necesario ofrecer un
determinado aseguramiento de que el nuevo préstamo será pagado. En muchos casos,
lo anterior se realiza a través de la hipoteca de la casa del deudor.
Existen algunas instituciones financieras que otorgan
préstamos de consolidación de deuda, mientras que otras instituciones ofrecen el
servicio de negociar con los acreedores a fin de que las amenazas de penas no se
hagan realidad, o bien, con el fin de reducir las tasas de interés. Hay otras
instituciones que permiten al deudor combinar todas sus deudas en una, pudiendo
así, pagar todas las cuentas juntas, pero en cuotas que resultan ser bastante
convenientes por su bajo costo, y así no tener que acudir a otro préstamo, sino
que más bien, se solicita ayuda, un esquema conveniente para salir adelante en
forma favorable para deudores y acreedores.
Además de tener que pagar los pagos de un préstamo, el deudor
debe pagar puntos. Por lo general, cada punto corresponde al uno por ciento de
la suma que se ha tomado en préstamo. Este tipo de préstamo tiene ciertas
ventajas en comparación con otros, ya que tiene ciertos beneficios impositivos
en torno a los impuestos.
Como es posible intuir, tomar la decisión de una
consolidación de la deuda no es fácil, ya que se puede poner mucho en riesgo.
Para poder bajar el costo del crédito, como ya se ha dicho con antelación, el
deudor puede realizar una segunda hipoteca o una línea de crédito con garantía
hipotecaria. Como vemos, el costo puede ser bastante elevado, ya que, de no
poder cumplir con los pagos pactados o pagarlos fuera de la fecha
correspondiente, el deudor podría perder algo tan preciado como su casa. En todo
caso, es recomendable siempre cotizar en diferentes instituciones financieras
para buscar la mejor opción.