La contabilidad es un campo o disciplina perteneciente a la
ciencia de la economía, cuyo objetivo es clasificar, registrar y resumir la
actividad financiera de una empresa o negocio, de tal manera de permitir la toma
de decisiones en las compañías y negocios; en términos sencillos, permite
entregar una "foto" de lo que es una empresa en términos económicos, la cual nos
dice rápidamente la situación actual del negocio, su estabilidad y asimismo su
capacidad financiera.
La contabilidad ha estado desde hace mucho tiempo presente en
la historia del hombre. Desde que al ser humano no le bastó su memoria, debió
controlar y así llevar un registro de sus propiedades y actividades mercantiles
que realizaba; se estaría hablando de la época del Imperio Romano, incluso de la
civilización egipcia. Los comerciantes venecianos ya la empleaban de manera
sistemática para llevar sus negocios. En la actualidad la contabilidad ha
evolucionado considerablemente; se basa en notables y complejos sistemas
instaurados por las distintas empresas. Además, cada vez más esta disciplina se
ha ido especializándose, volviéndose más compleja en los conocimientos que
aborda.
La contabilidad tiene como objetivos, en primer lugar,
proporcionar información a dueños accionistas, bancos, gerentes y todos aquellos
que tengan relación con los valores de las cosas que la empresa deba o quiera
adquirir de un tercero. De lo anteriormente expuesto se infiere la importancia
del ejercicio de la contabilidad en un negocio determinado.
Toda empresa tiene la necesidad obligatoria de llevar un
control de todas las ejecuciones económicas que realiza, de lo contrario se
caería en un caos, habría desorden y lo más probable es no haya un gran
desarrollo productivo. Con la contabilidad hay mayores beneficios económicos, se
aprovecha al máximo todo tipos de ventajas, pues otorga una visión global de las
actividades del negocio, y por ende de lo que puede o no puede llevarse a cabo.
Y no solo lo anterior, ya que es una obligación legal el llevar un registro
contable con los movimientos económicos de las empresas, de tal manera de
informar debidamente al fisco y pagar los impuestos correspondientes; las
irregularidades contables son investigadas y sancionadas por los organismos
competentes en cada país.
Entre los conceptos básicos de importancia en la contabilidad
encontramos a el diario contable, donde se registran las transacciones
realizadas, cuyas anotaciones se denominan asientos; estas anotaciones se
registran en cuentas denominadas "cuentas T", con el débito a la izquierda, y el crédito
o haber a la derecha. Estos asientos se agrupan en un libro mayor, recopilación
de todas las cuentas, y finalmente obtenemos el balance, que es un resumen de la
situación actual de la empresa. Todo este proceso de registro se denomina la teneduría de libros contables, el proceso de registrar y clasificar las
gestiones económicas de una empresa. Dependiendo del país en cuestión, los
accionistas de las empresas toman sus decisiones tomando en cuenta este balance,
el estado de resultados de la empresa (resumen de pérdidas y ganancias) y/u
otras herramientas llamadas "estados contables".
En una empresa o negociación existen dos tipos de
contabilidad; la contabilidad administrativa y la contabilidad financiera. La
primera dice relación con las necesidades o gustos de la empresa, por el
contrario, la contabilidad financiera se encarga de información cuantitativa de
las gestiones realizadas por la empresa.
La importancia de la contabilidad va más allá del simple
registro y posterior representación de datos, sino que es una herramienta clave
para la operación financiera sana de una empresa, y es una herramienta clave en
la gestión y toma de decisiones en las organizaciones actuales.