La eficiencia económica consiste básicamente en producir la
mayor cantidad al menor costo, o lograr los resultados esperados usando la menor
cantidad posible de recursos. Este concepto para muchas empresas es primordial,
tanto así que llega a determinar el tipo de sistema que se emplea. La eficiencia
económica queda al descubierto cuando una empresa determinada se plantea un
objetivo específico, y dependiendo de la eficiencia en sus procesos, podrá o no
lograrlo - una organización ineficiente puede llegar a no ser rentable.
Por estos motivos, es posible hablar de diversos tipos de
eficiencia económica. Por ejemplo se hace referencia a una eficiencia por
costes, eficiencia de ingresos o eficiencia en beneficios.
La eficiencia por costes dice relación de un objetivo
consistente en conseguir el menor precio o costo para la mayor cantidad de
producción posible. Para que se reduzcan los costos en la fabricación de un
producto en una empresa determinada, ésta última debe cumplir con las siguientes
condiciones; ocupar al mayor rendimiento de los factores y de esta manera se
utiliza la menor cantidad posible, es decir, cumplir con una eficiencia técnica.
Por último y en segundo lugar, los factores productivos deben trabajar en
proporción a lo que dictan los precios, en otras palabras de hacer una selección
muy detallada del proceso productivo más indicado, lo que significa lograr una
eficiencia asignativa. Si la empresa es capaz de combinar ambas eficiencias, la
técnica por una lado y la asignativa por el otro, es capaz de ser eficaz en lo
que se refiere a los costos de producción
La eficiencia por ingresos consiste en obtener el máximo
ingreso considerando el costo de los factores y el precio total del producto
para ser posteriormente vendido. Para obtener una máxima en los ingresos es
necesario que la producción del bien se cumpla con eficiencia técnica (factores
obtengan la mayor producción alcanzable), pero también se debe tener en cuenta
que el precio que se le adjudicará al producto final debe tener una relación con
los del resto de los productos ofrecidos en el mercado, de tal manera que los
ingresos alcanzados sean significativos, a esto se le llama eficiencia
asignativa en las producciones. Con ambas eficiencias anteriormente mencionadas
la empresa es capaz de lograr una eficiencia en los ingresos.
En tercer y último lugar, en lo que se refiere a la
eficiencia en beneficios se intenta alcanzar la máxima en los beneficios, lo que
implica el máximo de ingreso al mínimo costo. Para esto se requiere la
existencia de una eficiencia en ingresos y eficiencia en costes. En otras
palabras es necesaria una eficiencia técnica, factores adecuados según sus
precios y combinar adecuadamente los productos en función de los precios.
Se podría pensar que la eficiencia es aplicable para mejorar
todos los procesos en la vida cotidiana, pero esto no es así, y solo aplica a
ciertos procesos susceptibles de ser reducidos de manera mecánica; por ejemplo
los músicos de una orquesta no son más "eficientes" si terminan antes de
interpretar una determinada pieza u obra musical - por un lado les quedaría
tiempo para ejecutar más obras, pero por otro, lo más importante, no estarían
ejecutando correctamente la obra. Tanto en el ámbito del arte como en otras
esferas del quehacer humano, la eficiencia no es una buena medida o parámetro de
medición.
Para algunos ámbitos, tiene más sentido hablar de "eficacia",
es decir, la habilidad o capacidad para lograr un determinado resultado, de la
manera más precisa posible.