La encuadernación es un arte cuyo propósito es proteger y
mantener unidas las páginas de un libro, ya sean de papel o de otro material.
Consiste en pegar o coser los pliegos o los cuadernos que constituyen el libro y
ponerles una cubierta sólida. La finalidad de la encuadernación es que el libro
en cuestión sea conservado, que haya un mejor manejo de su contenido y también,
en muchas ocasiones, que tenga un acabado artístico. Es por ello, que, aparte de
su utilidad, la encuadernación ha logrado que muchos libros sean piezas únicas
consideradas objetos de arte.
La encuadernación nació de tres maneras diferentes, en
distintos lugares. Surgió por primera vez en los monasterios egipcios en el
siglo II. Consistía en dos cubiertas o tabletas, que estaban formadas por una
serie de capas de papiros pegados. Esas tabletas eran forradas de piel decorada
con dibujos incisos o estampados. Se usaban correas para atarlas. En el Oriente,
la encuadernación era como un estuche. Las diversas hojas eran cosidas en grupos
y luego se pegaban por el canto en el interior de la cubierta. Para las
cubiertas se usaba el cuero y el cartón y eran decoradas con dibujos incisos,
estampados o dorados. En cuanto al Occidente, específicamente en Europa, la
encuadernación se realizaba con pergaminos y como cubierta, se utilizaban tapas
de madera, una tira de cuero como lomo y se amarraban con correas. Las
decoraciones eran con dibujos incisos o con gofrados. En cuanto a los libros
litúrgicos que se exponían, los adornos incluían esmaltes, marfil tallado,
piedras preciosas o metal.
En la Edad Moderna, las encuadernaciones pesadas y las de
lujo, prácticamente ya no se realizaban. Una de las razones de ello fue la
difusión del papel y la invención de la imprenta. Debido a ambos factores,
también aumentó la producción de libros que se vendían con encuadernaciones
sencillas. Incluso algunos se vendían por pliegos sueltos, para ser
encuadernados por las mismas personas, a su gusto.
Existen varios tipos de encuadernaciones. Una de ellas es la
tradicional encuadernación manual, que consiste en coser primero los
cuadernillos. Luego, se le agrega cola al lomo y se redondea con un martillo.
Los cabos de los hilos de los cocidos, se pasan por los cartones destinados a
ser tapas. Se pone el volumen en prensa y los cortes se deben igualar; luego, se
recubren con cola las pastas y el lomo. Al final se decora el libro. Los
materiales más usados con el papel, la piel y las telas. La encuadernación es
completa cuando se usa el mismo material para recubrir, o media, cuando se
recubren algunas partes con material, como el lomo, los ángulos o una banda
vertical. Para decorar se pueden usar planchas de dorar.
Otras variedades en la encuadernación utilizadas hoy incluyen la rústica,
con cubierta de cartulina flexible pegada al libro, que será del mismo tamaño.
El lomo es del mimo material y resulta con forma rectangular. El tipo cartoné,
es la que usa una tapa rígida de cartón para cubrir el libro cosido o encolado.
El libro va pegado al lomo. La encuadernación en espiral, que consiste en un
espiral de metal o plástico, que se pasa por una serie de agujeros hechos en el
borde de las hojas. En canutillo, en la que un elemento de plástico se pasa
mediante púas en los agujeros de las hojas. La encuadernación en piel, que
utiliza piel orgánica de vacuno, cabra u otro animal. Se usa especialmente en
Europa, para dar importancia a un libro. También aquí se incluyen las carpetas,
que sirven para archivar documentos. Existen otras variedades, pero hemos
cubierto las esenciales y más usadas en el artículo.