La Estatua de la Libertad es un monumento ubicado en una
pequeña isla en la ciudad norteamericana de Nueva York. Se trata de una estatua
de 46 metros de altura que se fue regalada a los Estados Unidos como un símbolo
de la amistad internacional por parte de Francia, país que pretendía honrar los
ideales de libertad e independencia. Este obsequio tuvo lugar durante la
conmemoración de los 100 años de independencia de Estados Unidos el 4 de Julio
del año 1876. Sin embargo, pudo ser dedicada recién el 28 de Octubre de 1886.
La Estatua de la Libertad fue diseñada por el escultor
Frederick Auguste Bertholdi, y el 15 de octubre de 1924 se la nombró Monumento
Nacional. A lo largo de su historia esta estatua se ha convertido en un símbolo
de libertad y democracia para todo el mundo.
La estatua se ubica específicamente en la pequeña isla
llamada Liberty, y como ya se mencionaba, se trata de una estatua que alcanza
una altura de 46 metros. Ésta se encuentra situada sobre un pedestal de granito
que en total termina por elevarla alrededor de 93 metros de la superficie. “Lady
Liberty”, como se le llama también a esta figura, fue construida, en su
estructura interna, en hierro recubierto de cobre, lo que le otorga la gran suma
de 225 toneladas de peso.
Además de los valores que representa originalmente, esta
estatua simboliza la esperanza de miles de personas de todo el mundo que
llegaron a este lugar en busca de nuevos horizontes y oportunidades de vida a
finales del siglo XIX y a principios del siglo XX.
La Estatua de la Libertad se ha convertido en una de las
atracciones turísticas más importantes de la ciudad de Nueva York y del país en
general. Quienes llegan hasta allí pueden entrar en uno de los ascensores al
interior de la estatua o bien subir por sus escaleras y disfrutar de una vista
privilegiada desde su corona. Para aquellos turistas que le temen a las alturas
pueden quedarse abajo y visitar los museos que se encuentran a sus pies.