La iridología, también conocida como iriología, es la práctica de diagnosticar enfermedades,
por medio de la observación del iris en el ojo humano. Es así, como observando
manchas, rayas y decoloraciones en el ojo, específicamente en el iris, la
persona que la practica, busca diagnosticar patologías fisiológicas y
psicológicas; para esta diciplina de la medicina alternativa, cada zona del
cuerpo se encuentra representada
en un espacio determinado dentro del iris. Aunque no existen estudios científicos sólidos
para corroborar sus metodologías, los adeptos a esta practica dicen
que los diagnósticos realizados por medio de la iridología son bastante certeros.
El examen de iridología, consiste en la observación del iris, por medio de
una linterna que la alumbre y una lupa, para magnificar el tamaño de la misma.
Con ello, se logra una mejor visión, del iris en su totalidad. Asimismo, para
ratificar lo observado, el especialista suele tomar fotografías, de cada uno de
los ojos. En todo examen iridológico, se observa la topografía del
iris, la textura y la coloración. Aspectos que van guiando el iridólogo, en la
búsqueda de la enfermedad, que aqueja al paciente.
Es así, como llegan a sus conclusiones, diagnósticos en los cuales, se
busca señalar enfermedades pasadas y del presente. El terapeuta,
prescribirá el tratamiento a seguir, por medio de la homeopatía y dietas
nutricionales para la desintoxicación del organismo. Por lo general, quienes
practican la iridología, poseen conocimientos en el campo de la acupuntura,
la homeopatía o la naturopatía. Por todo lo anterior queda claro
que la iridología o iriología solo diagnostica, y no trata por si misma a las
enfermedades.
Los expertos en esta práctica afirman que el cuerpo entero
se ve reflejado en el iris a través del sistema nervioso, mostrando el funcionamiento
de cada órgano. Es así, como por medio de la iridología, se determina o se busca
determinar qué órganos están fallando y por qué. Como se mencionó anteriormente
se busca un tratamiento que por lo general también pertenece a la medicina
alternativa, aunque lo más recomendado es trabajar de manera conjunta
con la medicina convencional. O sea,
la iridología no excluye el trabajo de la medicina occidental, en la cura de
ciertas enfermedades.
El uso de la iridología otras disciplinas alternativas,
se debe en gran parte, a que muchas personas buscan evitar los efectos adversos
que generalmente llegan a
producir los tratamientos realizados por la medicina occidental. Asimismo, esta
medicina es bastante costosa, en comparación a la iriología u otras disciplinas
alternativas.
En todo examen iridológico, se observa la topografía del
iris, la textura y la coloración. Aspectos que van guiando el iridólogo, en la
búsqueda de la enfermedad, que aqueja al paciente.
Con respecto a la historia de la iridología, podemos
mencionar que esta comenzó a ser practicada, en diversas culturas antiguas. Es
así, como 1000 años antes del nacimiento de Cristo, culturas como la babilónica,
la egipcia y la griega, ya practicaban la iridología, como una forma de diagnosticar
enfermedades.
Ya en nuestra era, más exactamente en el año de 1670, se
publicaron escritos en los cuales, se describen los principios de esta
práctica, aunque sin llamarla por su nombre. Fue el médico Philippus Meyens, quien
desarrolló este trabajo. De manera posterior, se realizaron algunos estudios del
iris y de los efectos en el mismo de algunas condiciones, pero para fines del siglo XVIII,
por medio de los trabajos del médico húngaro, Ignatz von Peczely, es que la
iridología, se comienza o considerar por su nombre o como un medio válido de
diagnóstico.
En los mismos, años, otro personaje, llevó a cabo
investigaciones con el iris, los cuales potenciaron aquellos realizados por von
Peczely. Nos referimos al sueco, Nils Liljequist. Fueron los precursores
modernos, de la terminología y métodos que en la actualidad acompañan a la
iridología.
Liljequist, se introdujo a la iridología, por medio de sus
múltiples enfermedades crónicas. El tenía el deseo de ser médico, pero se
frustró enormemente al ver, que la medicina occidental no lo podía sanar. Es
así, como se decidió estudiar homeopatía y por consiguiente, trabajar en el
campo de la iridología. Pero el hecho más significativo en su vida, en cuanto al
aporte para que se dedicara a esta especialidad, fue un consumo personal
constante de quinina, con la cual se intoxicó. Y para curarse, utilizó
tratamientos homeopáticos. Durante todo éste vaivén, se dio cuenta que el color
azul de su iris, iba cambiando. Es así, como desarrolló trabajos y escritos, estudiando
este fenómeno.
Es tal el éxito de la iridología en el mundo entero, que sólo
en los Estados Unidos, existen más de 18000 médicos iridólogos. A su vez, en
Alemania existen más de 7000 terapeutas de esta especialidad. Las opiniones respecto
a su efectividad son variadas; mientras algunos defienden a ojos cerrados la
efectividad de la iriología los científicos responden diciendo que no existe
ningún estudio que valide sus postulados. La verdad es que lo más recomendable
es, como siempre, utilizar la medicina convencional, y complementarla con las
prácticas alternativas.