La lectura consiste en el proceso de obtener y comprender
ideas e información almacenada utilizando alguna forma de lenguaje o simbología.
Una buena analogía la tenemos en el mundo de la computación, cuando hablamos de
"leer" un determinado programa o archivo; en este caso nos referimos al hecho de
adquirir la información almacenada en algún dispositivo, utilizando un lenguaje
o protocolo predeterminado.
La historia de la lectura o el leer se podría decir que
comienza en la prehistoria, al representar de manera pictórica las actividades
cotidianas en las paredes de las cavernas; esta se podría decir que es
información "almacenada" para poder ser obtenida más tarde por otras personas.
Solamente la lectura se tornó una actividad masiva hace alrededor de 150 años
atrás (aunque suene increíble), cuando en la década de 1870 en Inglaterra, se
asentó y estandarizó la educación como norma estatal.
Aprender la lectura ha demostrado ser más fácil durante la
niñez, usando la lengua nativa, mientras que es más difícil aprender a leer en
un idioma foráneo durante la adultez. Como una curiosidad se sabe de casos de
niños que han aprendido a leer por si solos, sin la intervención de una guía o
educación formal; así de natural es la lectura y el leer para el ser humano;
otro dato de gran interés consiste en saber que los niños que aprenden a leer a
una temprana edad (para el tercer grado) tienen menos probabilidades de terminar
en la cárcel o de consumir drogas, y los adultos que leen de manera regular
tienen mayores probabilidades de participar en actividades artísticas,
deportivas y de voluntariado en favor de la comunidad.
Otro tema interesante consiste en la velocidad de lectura; el
ritmo estimado para memorizar consiste en leer menos de 100 palabras por minuto,
mientras que el ritmo para una lectura rápida y superficial bordea las 700
palabras por minuto. En la práctica, lo ideal es adaptarse a un ritmo apropiado
según los objetivos personales y la profundidad del texto, leyendo más lento
durante pasajes más densos o conceptos necesarios de memorizar. Algunos sistemas
de "lectura veloz" que se ofrecen en el mercado pueden llevar a malos hábitos,
impidiendo una comprensión profunda del texto a leer, cosa fundamental en el
proceso integral de la lectura. Otro punto a considerar consiste en la
iluminación; se estima que una luminosidad de entre 600 y 800 lux es la más
apropiada.