La pizarra es una roca metamórfica de origen sedimentario. Es
de grano fino y está constituida originalmente por minerales de arcilla y barro.
Se caracteriza por roturas laminares con curvas irregulares, y se presenta en
color azul, gris oscuro, verde, púrpura, marrón y negro, según el mineral
dominante. Es la roca sedimentaria más común y se utiliza ampliamente en la
construcción de tejados, en pavimentación y en la fabricación de objetos
decorativos.
La pizarra procede de la transformación de rocas
sedimentarias que fueron sometidas a fuertes presiones de origen teutónico, como
en la formación de las montañas. Se forma cuando los minerales de arcilla de las
rocas de grano fino se transforman en mica o clorita. Se puede formar en
cualquier lugar que contenga arena, lodo y sedimento, que después de unirse,
forman rocas como la pizarra. Está formada por minerales sedimentarios como
cuarzo, minerales de arcilla, sericita, ilita, clorita, moscovita, calcita,
pirita, feldespato y sustancias carbonosas, entre otros.
La pizarra contiene partículas de cuarzo y de moscovita, que
forman mica. El hecho de tener mica y minerales de arcilla como componentes
principales, la hacen tener una estructura lisa y una exfoliación en finas
láminas, que la hacen muy adecuada para ser usada como material de pavimentación
y para techar, especialmente por tener como características principales su
impermeabilidad y su división laminar.
La pizarra se extrae principalmente a cielo abierto, aunque
también hay algunas extracciones subterráneas. En el yacimiento, primero se
analiza la calidad y pureza de la piedra y con maquinaria especializada, se
corta y se extrae en bloques, que pueden pesar hasta 10 toneladas. Después viene
un proceso de corte para obtener bloques más pequeños que son serrados. Después
de serrados se labran y se convierten en trozos de 2 cm de espesor y luego a
láminas de hasta 4 milímetros, que son cortadas en los formatos comercializables
que pueden ser en rectángulo, cuadrado, rombo y otras formas. Es interesante
mencionar que la pizarra no necesita un tratamiento posterior, es decir, sólo se
debe extraer y someterse a los procedimientos de cortes.
En construcción, la pizarra es un material con muchas
ventajas, tanto en el costo como en sus propiedades (impermeabilidad,
durabilidad, resistencia y versatilidad). La pizarra puede cubrir cualquier
forma y espacio y permite un excelente acabado. Además, con el tiempo no sufre
alteraciones, por lo que su vida útil es más larga que los otros materiales y
prácticamente, no requiere mantenimiento. Por último, la pizarra puede ser
cortada en diversos formatos, por lo que es un material de grandes cualidades
estéticas. Sus usos más populares son los chapados y revestimientos, que pueden
ser de interiores y exteriores. Además, se emplea mucho en objetos decorativos y
también en materiales de cocina. Los mayores productores de pizarra son España y
Brasil.