La placa dental o bacteriana, llamada también biofilm dental,
es una capa blanda y pegajosa que se encuentra en la boca y que crece
adhiriéndose en la parte baja de los dientes, cerca de las encías.
En nuestra boca, constantemente se está formando. Para poder
crecer y desarrollarse, las bacterias se valen de los residuos que quedan de los
alimentos y de nuestra saliva. Así se producirán ácidos que atacarán
directamente a los dientes después de comer y destruirán el esmalte dental y
originarán las caries.
Existen formas muy simples de removerla. Puede ser eliminada
por medio de un cepillado correcto y del uso de hilo dental. Para obtener
mejores resultados es conveniente hacerlo más de una vez al día. En cuanto al
cepillo de dientes, son recomendables aquellos de cabeza pequeña y con cerdas
suaves y redondeadas para que puedan acceder a todos los rincones de la boca.
Además, éste debe ser cambiado cada dos o tres meses de uso. Lo ideal es que la
pasta de dientes sea fluorada para prevenir las caries y que se visite al
odontólogo al menos cada seis meses. Es conveniente evitar los productos
azucarados, ya que les sirven de alimentos a la flora bacteriana, y el consumo
de tabaco.
Esta placa puede producir caries, irritación e inflamación de
las encías (gingivitis) y causar mal aliento (halitosis). Cuando esta capa no es
quitada de los dientes se endurece y se vuelve sarro. En este caso, sólo un
dentista puede removerla con la limpieza adecuada, que consiste en el retiro del
sarro de la corona y la raíz de los dientes.
No eliminarla puede tener nefastas consecuencias para la
dentadura, incluso la pérdida de dientes. Si la placa bacteriana afecta a las
encías, los tejidos que mantienen a los dientes en su lugar se comienzan a
destruir y, eventualmente, pueden caerse los dientes. Si las encías se ven
rojas, hinchadas y comienzan a sangrar, es necesario recurrir a un especialista
rápidamente para evitar que la situación se agrave.
Para poder verla a simple vista existen diferentes colorantes
que tiñen la placa y permiten un mejor limpiado. Se pueden encontrar unas
tabletas rojas que, al ser masticadas, revelan cuáles son los lugares en los que
hay presencia de bacterias. También es posible utilizar un colorante verde que
se usa en las comidas.