La planificación familiar es la definición realizada por un
hombre y una mujer proyectados como familia, en la que determinan
responsablemente el número de hijos que tendrán considerando las necesidades que
ellos implicarán, y qué proyecto de vida aspiran a tener como familia. También
se habla del tema en la actualidad haciendo referencia al "control de la
natalidad".
Actualmente el concepto de planificación familiar ha tomado
gran relevancia, pues cada vez más se intenta tener un mayor control en la
demografía dentro de un país determinado, esfuerzo orientado a superar el
círculo de la pobreza y elevar los estándares de vida y educación de la
población. Por esto, los programas de planificación familiar han ido tomando más
fuerza, y asimismo volviéndose más completos y sofisticados. Básicamente estos
programas consisten en otorgarles a las parejas un conjunto de actividades y
procedimientos que contengan información, educación y anticoncepción para que
éstos sean capaces de definir correctamente su planificación.
Los programas de planificación familiar, o control de la
natalidad, además de traer beneficios en una pareja comprometida, trae consigo
grandes aspectos positivos para la sociedad. En primer lugar incentivan que las
mujeres den a luz durante los mejores años de salud, y además se reducen los
abortos con métodos anticonceptivos o naturales por causa de embarazos no
deseados. En segundo lugar se prevén de prácticas sexuales no adecuadas que
podrían ser la causa de enfermedades como el SIDA. También el crecimiento de la
población se vuelve más lento y controlable, lo que implicaría menos gastos de
recursos para el medio ambiente. Consecuente con esto, un país, cuyo crecimiento
demográfico es más pausado, puede aspirar de una manera más eficiente al
desarrollo.
Dentro de los programas de planificación familiar existe lo
que se llaman los métodos naturales. Consiste en determinar el momento fértil de
la mujer y de esta manera saber si es conveniente tener relaciones sexuales
durante ese período. Por lo general se enseñan dos métodos naturales. El primero
es el método de ovulación el que permite identificar los días inmediatamente
previos y posteriores a la ovulación de la mujer mediante el análisis del moco
cervical. Como segundo método que enseñan es el llamado sintotérmico, en el que
la mujer por medio de su temperatura corporal es capaz de saber si se encuentra
en período de fertilidad, si es así, su temperatura aumenta bruscamente.
En cuanto a los métodos no naturales en el control de la
natalidad, los que incluyen preservativos y anticonceptivos, consisten en evitar
artificialmente una fecundación. Podría decirse que han sido más difíciles de
implementar en ciertos países y sociedades, pues debido a la falta de apoyo de
ciertas tendencias religiosas estos métodos han tomado una connotación
negativa, pues en estos casos el acto sexual no estaría destinado a procrear,
sino por el contrario tendría como fin último el placer y lo erótico, según
estos grupos.
Con respecto a los dos métodos anteriormente descritos ambos
poseen sus ventajas y desventajas. Por un lado el primero responde a una moral
cristiana en donde destaca la abstinencia de la pareja, los une una
responsabilidad en común basada en el amor. Otra ventaja de este tipo de método
es que la mujer no sufre de ningún efecto colateral, pues sigue el ciclo natural
de la mujer, sin embargo algunos sostienen que este tipo de métodos entorpecen
la espontaneidad del acto sexual, además muchas veces no son tan precisos en la
determinación del período fértil. Por otro lado en los métodos artificiales el
preservativo, usándolo de modo correcto, es muy efectivo para prevenir embarazos
no desados, y además protege de algunas enfermedades de transmisión sexual, sin
embargo algunos de estos métodos tienen desventajas como por ejemplo al ingerir
la mujer anticonceptivos o anovulatorios altera su fisiología natural, además
son factores de riesgos de muchas enfermedades.
Uno de los grandes desafíos que enfrentan los gobiernos hoy
en día, es la labor de llegar a acuerdos con los diferentes grupos que componen
la sociedad para poder implementar con éxito los programas de planificación
familiar, e intentar ir más allá de los credos o filosofías particulares para
adoptar medidas que beneficien a toda la comunidad.