La Polio, también conocida como Poliomelitis, es una
enfermedad viral de carácter contagioso que se manifiesta en sus casos más leves
de una forma similar a la de una gripe, mientras que en sus casos más graves o
agudos puede llegar a producir parálisis aguda. Esta enfermedad ha sido bastante
devastadora a lo largo de la historia, y fue totalmente erradicada en Occidente
a mediados del siglo XX. Uno de los brotes más grandes de Polio sucedió en la
primera mitad del mismo siglo, tiempo antes de que su vacuna fuera de fácil
acceso, la que fue creada en 1955 por Jonas Salk. A fin de conocer la magnitud
de la epidemia es necesario tener en cuenta que, hacia 1952, y sólo en los
Estados Unidos, se registraron alrededor de 60.000 casos, de los que 3.000
terminaron con la muerte.
Por lo general, esta enfermedad no presenta sintomatología
manifiesta, y en que caso de que así sea, se trata de la Polio asintomática, lo
que corresponde al 95% de los casos. El porcentaje restante se manifiesta de
manera suave con síntomas, padeciendo de Polio síntomática. Otro tipo se
manifiesta con síntomas que se componen de una leve infección respiratoria,
diarrea, dolor de garganta, fiebre y malestar general. Esta es la denominada
Polio abortiva. En un pequeño número de casos el virus de la polio afecta al
sistema nervioso central, inflamando y potencialmente destruyendo neuronas
motoras en la columna y el cerebro, lo que lleva a la atrofia muscular y la
parálisis; como se mencionó esto se da en un número reducido de casos.
Como ya se mencionó, la Polio es una enfermedad contagiosa, y
se contraía por medio de la ingesta de alimentos o sustancias que están
infectadas con la bacteria presente en las heces fecales, por lo tanto, como
parte de las rutinas de prevención del contagio se encontraba el estricto lavado
de manos con abundante agua después de ir al baño y antes de cada comida. Como
vemos, el desarrollo de la tecnología del drenaje las aguas servidas de las
ciudades aportó de manera muy significativa al saneamiento, y por ende, al
control y erradicación de la Polio. Sin embargo, gracias a los avances
tecnológicos y de la medicina, la presencia de la Polio no resulta ser una
preocupación mayor en nuestros días, ya que la vacunación ha permitido
erradicarla de nuestras vidas.