Prehistoria es el término que se utiliza a fin de referirse a
aquel período de la historia que comienza con el inicio de la evolución humana
hasta el momento de la aparición de la escritura. Es un concepto que también se
utiliza a fin de hacer referencia a la disciplina que se ocupa del estudio de
dicha época.
Los estudiosos del tema han dividido el estudio de la vida de
los seres humanos en dos grandes períodos, la prehistoria y la historia, las que
se dividen al momento de aparecer la escritura, lo que ocurrió aproximadamente
en el año 4.000 antes de Cristo.
Debido a la gran cantidad de años que comprende la
prehistoria y los diferentes hitos ocurridos durante ella, los investigadores la
dividen en varios períodos, comenzado por el más antiguo de todos, la Edad de
Piedra. Esta etapa de la prehistoria se caracteriza por que es allí donde la
piedra se transforma en la principal herramienta del hombre, constituyéndose
como el material más trabajado. A su vez, la edad de piedra se divide en el
Paleolítico, el Mesolítico y en el Neolítico. Durante el Paleolítico el
hombre comienza a utilizar la piedra y a crear herramientas muy precarias, las
que con el tiempo se irían perfeccionando, de este modo, podían suplir sus
necesidades, las que sólo se giraban en torno a conseguir alimentos y defenderse
de los grandes animales. Se cree que durante esta época el hombre descubrió
accidentalmente el fuego y se realizaron las primeras manifestaciones artísticas
con el arte rupestre.
Durante el Mesolítico, luego de la Era glacial, el
planeta se invadido por la selva, lo que le permitió al hombre establecerse en
las orillas de los ríos, donde cazaban peces, aves y otra clase de animales,
además comenzaron a utilizar la madera para la fabricación de múltiples
artefactos.
Posteriormente, en el Neolítico, el hombre realizó
grandes avances, sobretodo en torno a la producción de alimentos a partir de la
domesticación, tanto de animales como de plantas. Además comenzó la fabricación
de artefactos en los que podían guardar semillas y alimentos para las épocas de
escasez, es decir comenzó la alfarería. Por otra parte, a partir del uso de las
fibras de plantas como el algodón y el lino se dio inicio a la fabricación de
telas.
Finalizada la Edad de Piedra, se da inicio a la Edad de
los metales. A lo largo de este período el hombre evolucionó en gran medida,
ya que fue capaz de incluir a los metales en la fabricación de herramientas y
todo tipo de artefactos. Al igual que la Edad de piedra, la era de los metales
también es dividida en 3, división realizada a partir del metal más utilizado.
De este modo, se conocen la Edad del Cobre, la Edad de Bronce y la
Edad de Hierro. Como es de suponer, gracias a los metales fue posible la
fabricación de cuchillos, espadas, vasijas y todo tipo de herramientas que
facilitaron la vida del ser humano en muchísimos aspectos.