La proyección astral es un fenómeno que ocurre usualmente al
quedarnos dormidos, o durante el sueño, en el que se produce lo que se conoce
como un "desdoblamiento", donde la conciencia parece abandonar el cuerpo físico.
La explicación esotérica del hecho, señala que lo que sucede realmente es que
nuestro cuerpo etéreo se logra separar del cuerpo denso, de este modo, el
denominado cuerpo etéreo sale de los límites impuestos por el cuerpo físico
manteniéndose unido a este por el “cordón de plata” (concepto popularizado por
Lobsang Rampa, un monje budista del Tíbet en su libro del mismo nombre).
Lo anterior se explica de un modo similar a lo que sucede con
los niños en gestación, quienes durante los nueve meses que dura dicho proceso,
se encuentran unidos a su madre a través del cordón umbilical. Lo mismo
sucedería con las personas ya nacidas, quienes por medio del “cordón de plata”
pueden mantener unidos sus cuerpos etéreos y sus cuerpos densos. Durante el
proceso de la muerte, lo que sucedería es que esta ligazón entre ambos cuerpos
se rompe, dejando al alma en libertad para así poder volver al mundo espiritual.
Es común que esta experiencia se produzca en estados de
profunda relajación en conjunto con una conciencia despierta ya atenta, como en
la meditación profunda o al quedarnos dormidos manteniendo un estado de atención
o concentración. Algunos textos esotéricos señalan que durante la proyección
astral ocurrida durante el sueño, existe el peligro de que el cordón de plata se
rompa, provocando la muerte de la persona en forma súbita, aunque esta creencia
es más bien parte del "folclore" esotérico, o esoterismo popular, proveniente
del New Age (en otro artículo nos extenderemos en este concepto, que da para
mucho).
Ahora no todas las explicaciones sobre la proyección o
desdoblamiento provienen de las tradiciones místicas o esotéricas. Para muchos
científicos, como por ejemplo Stephen Laberge, de la Universidad de Stanford, la
explicación se encuentra en un fenómeno extremadamente raro pero probado por la
ciencia, el "sueño lúcido", que tiene lugar cuando soñamos concientes de que
estamos soñando, lo que le da a la experiencia un realismo extremo, combinado
usualmente con una sensación de éxtasis, libertad y claridad de mente. Lo más
común es el sueño lúcido iniciado dentro de un sueño, pero a veces se pasa
directamente desde la vigilia al estado onírico sin perder la conciencia, lo que
lleva a la sensación vívida de salir del cuerpo físico a un ambiente igual o muy
parecido que el que dejamos atrás en la vigilia. Por lo mismo es que según la
ciencia la experiencia en si es completamente verídica, pero la explicación que
se le da es de un extraño fenómeno mental.
Por otro lado los monjes budistas del Tíbet practican
regularmente la proyección astral en sus contemplaciones más avanzadas. Las
enseñanzas al respecto se agrupan en lo que se denomina "el yoga del sueño", ya
que en general para las tradiciones orientales el sueño abarca todos los estados
sutiles de la conciencia, incluidas las experiencias que nos ocurren tras la
muerte del cuerpo físico. También los chamanes son conocidos por sus relatos de
viajes al mundo de los espíritus, al igual que las experiencias de los
aborígenes de Australia (llamados incluso "el pueblo del sueño).
Por lo señalado anteriormente, la proyección astral o
desdoblamiento sería algo cotidiano, algo que le ocurre a todas las personas
durante el descanso del sueño, sin embargo, la mayoría, no tiene conciencia del
ser durante este fenómeno, sin embargo, muchas veces estamos concientes, de que
estamos soñando, pudiendo así controlar todo lo que sucede en dicho mundo.
Existen personas que pueden lograr un desdoblamiento o una
proyección de manera conciente (como los yogis o monjes tibetanos). Para poder
lograrlo, el ejercicio de la voluntad y la dedicación suelen ser fundamentales,
ya que se requiere volver a aprender algo que ya se ha olvidado. Lo anterior
según el esoterismo, debido que hasta los siete años de edad, los niños realizan
varios viajes al mundo astral. Algunos interpretan el fenómeno señalando que
gracias a esto que no resulta sorprendente que los encontremos jugando con
amigos imaginarios o contando historias que a los adultos les parecen sin
sentido alguno. Esta capacidad de incursionar en el mundo astral, debido al paso
del tiempo y a la incredulidad de los adultos termina por producir el llamado
“olvido motivado”, permitiendo que esta capacidad se adormezca. Ahora si bien
para la ciencia lo de los niños no es más que un mito, y la proyección astral no
es una capacidad olvidada, si puede decir que el desdoblamiento es una capacidad
latente, una habilidad posible de desarrollar mediante prácticas atencionales y
de relajación que permitan la retención de la conciencia durante el sueño.