La radiología es una rama de la medicina que se encarga de
generar imágenes del interior del cuerpo, por medio de rayos x, ultrasonido y
campos magnéticos, para elaborar un certero diagnóstico clínico y un efectivo
plan terapéutico. Esta disciplina, aunque en menor medida, también contribuye a
realizar el pronóstico de algunas enfermedades.
Esta especialidad es relativamente nueva y su inicio está
fechado el 8 de noviembre de 1895 cuando el profesor de física de origen alemán,
llamado Wilhelm Conrad Roentgen, descubrió lo que después llamo rayos x. Él se
encontraba trabajando en su laboratorio, investigando sobre la fluorescencia de
los rayos catódicos a través de tubos al vacío, similares a los focos
fluorescentes actuales.
En sus ejercicios, se dio cuenta de que al aplicarle
corriente eléctrica aparecía una luz extraña proyectada sobre una pantalla
negra. Comenzó a experimentar con diferentes elementos hasta que, accidentalmente,
logró ver el contorno de los huesos de una de sus manos proyectado sobre la
pantalla. Este ejemplo le sirvió para descubrir que aquella luz invisible,
desconocida hasta entonces, causaba fluorescencia.
La radiología puede dividirse en función del órgano, sistema
o parte del cuerpo que se busca estudiar. Por esto se pueden distinguir
alrededor de once especialidades dentro de la disciplina: radiología neurológica
o neurorradiología, de cabeza y cuello, torácica, cardíaca, abdominal,
gastrointestinal, genitourinaria, de la mama, ginecológica, vascular y
pediátrica. Esta distinción puede variar según el lugar o los especialistas.
Sin embargo, también puede separarse en función a su
actividad principal. Desde esta perspectiva existen tres subdivisiones de la
radiología. En primer lugar se encuentra la medicina nuclear. Ésta consiste en
la generación de imágenes por medio de trazadores radioactivos que se establecen
en los tejidos del organismo con diferente afinidad. Esta rama sólo sirve para
el diagnóstico y en algunas partes en considerado como una especialidad más de
la medicina, y no como una subdivisión de la radiología. En segundo término está
la radiología diagnóstica, también conocida como radiodiagnóstico. En este caso,
el objetivo es lograr esclarecer qué padece un enfermo, por medio de una imagen
interna. Por último se encuentra la radiología intervencionista, la cual ofrece
una alternativa de tratamiento al paciente que es muy poco invasiva y donde los
procedimientos quirúrgicos son guiados por medio de imágenes.
Uno de los medios más comunes utilizados por esta rama de la
medicina son los rayos x. Estos se pueden utilizar en diferentes métodos de
estudio, tales como: estudios simples (placas), fluoroscopia, estudios
contrastados, estudios invasivos, mastografía y tomografía computada. Si la
paciente tiene sospechas de estar embarazada, es muy importante que transmita
sus dudas al médico antes de someterse a los rayos x.
No se debe confundir la radiología con la radioterapia, ya
que ésta es una forma de tratamiento que utiliza los rayos x para apalear
diferentes enfermedades, como por ejemplo, el cáncer.