La soldadura es la denominación para aquel metal que se
utiliza a fin de unir otros dos metales base. Para que esto suceda el metal que
une se debe fundir, del mismo modo en que se funden dos metales para realizar
una aleación.
Aquel metal que une a los otros dos en la soldadura es
diverso. Por lo general, en el área de la industria electrónica lo más común es
utilizar la aleación de metales como el estaño y el plomo por los excelentes
resultados que brindan. Cada uno de ellos se funde a temperaturas diferentes,
por ejemplo, el estaño lo hace al alcanzar los 450ºF, mientras que el plomo
logra fundirse cuando alcanza una tempertaura de 620ºF. A medida que los
elementos van calentándose para alcanzar estas impresionantes temperaturas,
existe un punto denominado “eutectico”, que se alcanza con los 3610ºF o 183ºC.
En este momento la aleación de estaño y plomo se vuelve pastosa, ideal para la
soldadura. Sin embargo, es posible modificar el grado de pastosidad de esta
aleación por medio de la manipulación de las proporciones de estaño y plomo
utilizadas. De este modo, mientras más plomo contenga la aleación, entonces más
pastosa será. La preferencia por la aleación eutectica radica en su rapidísma
solificación.
Antes de realizar la unión de los metales, es necesario que
la aleación de la soldadura los moje a ambos. Junto con esto es posible formar
una unión intermolecular entre las partes. De este modo, las moléculas de la
soldadura penetran en la estructura del metal a fin de formar otra estructura
metálica sólida que permite la unión entre los dos metales básicos.
Un punto importante a la hora de realizar una soldadura es la
limpieza de los metales base, ya que de haber algo entre ellos se realizará una
soldadura de baja calidad, por lo tanto, es importante considerar que hasta la
exposición al aire podría provocar la oxidación de alguno de los metales, o de
ambos, impidiendo un buen resultado de la soldadura. Otra recomendación para
aquellos que requieren soldar en sus casas cosas pequeñas usando un cautín
eléctrico (un soldador eléctrico), es la de comprar como soldadura aquella ya
preparada, que no necesita de mezcla (en el mismo "tubo" la mezcla viene ya
realizada), lo que facilita mucho las cosas para el que realiza el proceso de
manera ocasional.