Machu Picchu, que en lengua quechua significa "montaña
vieja", y llamada por algunos como "la ciudad perdida de los incas", es una
ruina precolombina situada en la Cordillera de los Andes Peruana, en el valle de
Urubamba a unos 70 km al noroeste de la ciudad de Cuzco, y a unos 2400 metros
sobre el nivel del mar. Esta ciudad fue imposible de encontrar hasta que en el
año 1911 el arqueólogo norteamericano Hiram Bingham la redescubrió.
En cuanto a la historia de Machu Picchu, se cree que fue construida por el jefe inca
Pachacuti alrededor del año 1440 de nuestra era, siendo habitada hasta la
conquista del Perú por los españoles en el año 1532. La evidencia arqueológica
sugiere que Machu Picchu no fue una ciudad convencional, sino que más bien
constituía un lugar de retiro para la nobleza del pueblo Inca. El sitio está
conformado por diversas construcciones entre las cuales cabe destacar un palacio
y diversos sitios de culto dedicados a la adoración de los dioses. Normalmente
no residían más de 750 personas en la ciudad; número que se veía reducido a una
fracción en el período lluvioso. Para los incas, la ciudad era considerada un
secreto militar, ya que los profundos precipicios y montañas que la rodean, son
accidentes naturales propicios para la defensa de la nobleza en el caso que se
produjeran ataques. Los estudios llevados a cabo en los últimos tiempos señalan
que el emplazamiento de la ciudad fue elegido debido a su ubicación geográfica y
los atributos geológicos. En efecto, se dice que la silueta de la montaña detrás
de Machu Picchu representa la cara del Inca mirando hacia el cielo, donde la
cima más alta, el Huayna Picchu (que significa joven montaña), es la nariz. Es
en el año 1981, cuando Perú declara a toda la zona cercana a las ruinas, como
Santuario Histórico del Perú, donde el fin no solamente es proteger los
vestigios históricos, sino que también proteger la flora y fauna presentes en el
lugar. Desde 1983 la UNESCO ha declarado esta ciudad como Patrimonio Mundial de
la Humanidad. En el año 2003, alrededor de 400.000 personas visitaron la ciudad
perdida de los incas, por lo que la UNESCO ha mostrado preocupación por los
potenciales daños que se producen año a año producto del turismo.
Hoy en día, la arquitectura mediante la cual se construyó la
ciudad de Machu Picchu es sorprendente. Los incas usaban un estilo muy
particular para sus construcciones a base de bloques de piedra de grandes
dimensiones. Éstos eran pulidos de tal forma, que en las junturas entre un
bloque y otro, es imposible introducir una fina navaja. Este legendario pueblo
no usaba la rueda, por lo que resulta ser un misterio hasta nuestros días el
medio que usaban para el transporte de los bloques de piedra que pesaban
toneladas. La creencia general es que para este fin se usaban cientos de hombres
para el empuje del material a través de planos inclinados. Lamentablemente no
existe una documentación al respecto, ya los incas nunca usaron un medio de
escritura convencional. La literatura contemporánea tampoco ha quedado atrás en
la contemplación de la ciudad perdida de los incas. Basta recordar al poeta
chileno Pablo Neruda el cual tiene numerosos poemas que hacen referencia a Machu
Picchu.