Un cuadro sinóptico es una herramienta utilizada como técnica
de aprendizaje. Quienes realizan uno de ellos pueden aprender ciertos contenidos
con una mayor facilidad. Se trata de un cuadro, similar a un esquema, que se
caracteriza por ser utilizado ante contenidos de carácter muy concreto,
organizados en un tamaño y forma determinados por el sistema de llaves.
La forma de un cuadro sinóptico comenzará a configurarse a
partir del título de aquella información que se desea organizar, el cual se debe
colocar en la parte central lateral, fuera de la gran llave principal.
Posteriormente, los subtítulos o subcategorías deberán ir posicionándose de
acuerdo a su nivel de jerarquía, haciendo siempre uso de las llaves.
Como es posible de intuir, lo más efectivo será ordenar los
contenidos desde aquellos más generales hasta los más particulares utilizando
pocas palabras, de este modo es posible que el título de cuenta del tema general
a tratar, mientras que tras una breve explicación a partir de los subtítulos,
los contenidos más específicos y los conceptos básicos queden claramente
definidos.
El principal objetivo de un cuadro sinóptico será aportar al
orden y a la organización de los conceptos, facilitando así la memorización por
vía visual de los contenidos más importantes de un tema en particular, ya que
además resulta bastante efectivo resaltar ciertas palabras con letras diferentes
en tipo y tamaño.
Cuando se está confeccionando un cuadro sinóptico resulta de
gran ayuda anotar previamente todos aquellos conceptos y palabras que son claves
en el tema, así será más fácil realizar los recuadros que permiten organizar
mejor la información. Por otra parte, es bastante efectivo para la organización
del cuadro utilizar líneas y flechas que permitan unir con cierto sentido los
conceptos relacionados entre si.
Un ejemplo básico de cuadro sinóptico:
Tipos de inteligencia } - según el criterio
"emocional"
- según el criterio no.2....
Los cuadros sinópticos pueden ser de gran ayuda para todos
aquellos que necesitan aprender ciertos contenidos, sin embargo, resultan
especialmente efectivos para personas que poseen un mayor desarrollo de la
memoria visual, ya que a través de la limpieza y orden con el que se organizan
los conceptos en el papel, el cerebro tendrá que hacer un esfuerzo menor para
fijarlos en la memoria que aquella persona que desea aprender.