Un debate es un acto de comunicación en el que participan dos
partes o más exponiendo las diferentes ideas en torno a un tema que resulta
especialmente polémico. Por lo general, se trata del encuentro entre dos partes
que tienen posiciones contrarias con respecto a un mismo tema y exponen sus
ideas sosteniéndose sobre argumentos sólidos.
Un debate será más completo y complejo a medida que las ideas
expuestas vayan aumentando en cantidad y en solidez de argumentación. Se
comporta también como una excelente instancia para reforzar y fomentar los
aprendizajes en torno a ciertos temas, así como también puede ser una excelente
manera de desarrollar determinadas habilidades relacionadas a la comunicación.
Ante la posibilidad de organizar un debate, lo recomendado es
comenzar a prepararlo con el tiempo necesario como para delimitar cierto marco
de respeto que las partes deben cumplir, así como también como para encontrar un
tema que sea de interés y que esté en el conocimiento de ambos. Por lo general,
el marco de respeto incluye el compromiso de cumplir con los tiempos asignados a
cada parte y cada participante de los grupos para exponer sus ideas y argumentos
en un ambiente sano y respetuoso, sin admitir la presencia de insultos ni faltas
de respeto.
Una vez organizado todo lo ya descrito es posible llevar a
cabo la actividad. Durante el debate será necesario contar con la presencia de
un moderador, quien será el encargado de velar por que se cumplan todas las
reglas impuestas en el marco de respeto. Otro de los elementos esenciales de un
debate son el tema a discutir, los participantes junto a sus ideas, y las
conclusiones finales a las que se llegue.
En relación al tema escogido para debatir, así como también
en relación a los participantes de la actividad es que los debates pueden tomar
múltiples formas que los permiten clasificar en varios tipos, por ejemplo, los
periodísticos, los políticos, los académicos, entre otros.
El tomar una postura diferente a la propia sobre algún tema,
puede resultar como un muy buen ejercicio para el aprendizaje, de tal manera de
que el individuo sea capaz de argumentar y defender un punto de vista con buenos
argumentos, desarrollando la flexibilidad en su forma de razonar; además se
desarrolla la tolerancia, al ver de manera explícita la posibilidad de pensar de
otra manera a la propia durante un debate, y los argumentos que pueden sostener
esa otra postura.