Un Hotspot, traducido del inglés al español como “punto
caliente”, corresponde a un punto, generalmente ubicado en un lugar público,
donde las personas pueden acceder a Internet en forma gratuita o de pago a través del
sistema de Internet inalámbrico denominado Wi-Fi (término que tratamos en
detalle en otro artículo).
Los hotspots, como ya se mencionaba, por lo general, se
ubican en lugares públicos, específicamente en bibliotecas, aeropuertos,
cafeterías, hoteles, etc. y se configuran como zonas de cobertura Wi-Fi en el
que uno o varios puntos de acceso prestan servicios de red a través de un WISP o
Proveedor de Servicios de Internet Inalámbrico.
El sistema de acceso inalámbrico a Internet o Wi-Fi, que
proviene de Inglés Wireless Fidelity, posee ciertas desventajas en comparación a
los accesos a Internet que cuentan con conexión por cables, ya que por ejemplo,
el primero, pierde velocidad debido a las interferencias y pérdidas de señal que
puedan existir en el ambiente, pero la ventaja de poder conectarse a la Internet
sin la necesidad de cables en espacios públicos y abiertos, compensa por lejos
estos inconvenientes.
Como vemos, la existencia de este tipo de sitios, los
hotspots, se configuran como lugares donde toda persona que cuente con un
computador portátil o notebook puede conectarse a Internet y disfrutar de los
beneficios de la navegación en la World Wide Web. De este modo, si no se cuenta
con una conexión en el hogar, los hotspos son una buena solución para la
revisión del correo electrónico, para realizar compras vía Internet o
simplemente navegar por la red. Por otra parte, contar con este tipo de
servicios en lugares como restaurantes o cafeterías permite a la gente que
trabaja on-line, no desconectarse del trabajo, pudiendo trabajar en los momentos
de descanso como en el almuerzo o el café de media mañana. Es por estos motivos
que la implementación de hotspots se ha incrementado considerablemente durante
el último tiempo, ya que la existencia de una conexión a Internet comienza a
considerarse cada vez más a la hora del almuerzo.
Por otra parte, cada vez son más las personas que configuran
su propio hotspot en el hogar, usando para esto un "router" (aquel aparato que
recibe la señal de Internet por un cable y la convierte para uso inalámbrico).
De esta manera, todos los miembros del hogar pueden conectarse a la Internet
desde cualquier ubicación de la casa, usando computadoras portátiles, sin la
necesidad de cables.