Un laxante es una preparación que se usa para provocar la
defecación. Son un producto que, generalmente, se utilizan para tratar el
estreñimiento. Existen diferentes tipos de laxantes. Los estimulantes,
lubricantes y suavizantes de heces sirven también para evacuar el colon para
poder realizar exámenes rectales e intestinales. Pacientes de anorexia y bulimia
suelen abusar de los laxantes como un mecanismo para bajar de peso. El consumo
excesivo puede provocar graves problemas como parálisis intestinas, síndrome
irritable de intestinos y pancreatitis. Pueden ser suministrados por vía oral o
en forma de supositorio.
Existen cinco tipos diferentes de laxantes. El primero son
los llamados agentes productores o formadores de bultos. Son consumidos
acompañados de una dieta basada en fibra y su tiempo de acción es de entre 12 y
72 horas. Estos operan tanto en el intestino delgado como en el grueso y lo
hacen tapando el intestino y reteniendo el agua. De esta manera se forma un gel
emoliente, lo que hace más fácil que la comida se mueva por los intestinos, es
decir, facilita los movimientos peristálticos.
Los suavizantes de heces, conocidos también como surfactantes
contribuyen a que el agua y la grasa salgan del cuerpo más rápidamente. Al igual
que los anteriores, trabajan sobre ambos intestinos y tienen un tiempo de acción
de 12 a 72 horas. Uno de sus principales problemas es que producen tolerancia,
por lo que, con el uso prologando dejan de surtir efecto.
Un tercer tipo de laxantes son los lubricantes o emolientes. Este tipo
hace que las deposiciones sean más líquidas, por lo que el recorrido de las
heces por el intestino es más fácil. Operan sobre el colon y su tiempo de acción
es más veloz que los métodos anteriores, tardando entre 6 y 8 horas.
Existen también los agentes hidratantes u osmóticos. Estos
contribuyen a que aumenta la concentración de agua en los intestinos y, por lo
tanto, las deposiciones sean más fluidas. Dentro de los agentes hidratantes
existen dos tipos: los salinos y los hiperosmóticos. Los primeros actúan sobre
ambos intestinos. Además de aumentar el nivel de agua en el intestino, liberan
la colecistoquinina (CCK) que es una hormona intestinal que estimula la
digestión de grasa y proteínas. Los agentes hiperosmóticos operan en el colon y,
además de retener el líquido, contribuyen bajando el PH. Los dos tipos de
agentes hidratantes tienen un tiempo de acción que va desde los 6 minutos a las
3 horas.
Por último, los estimulantes o irritantes también actúan
sobre el colon, pero su principal particularidad es la estimulación que hacen de
los movimientos peristálticos. Esto puede llegar a ser bastante peligroso, por
lo que se recomienda utilizarlo sólo en situaciones extremas.
Cualquiera de los productos anteriormente nombrados pueden
ser útiles para combatir el estreñimiento, sin embargo es importante consultar
al médico cuál es el laxante más apropiado para cada persona. Además, hay que tener en
consideración que el abuso de cualquiera de estos, siempre es peligroso para la
salud.