Un mormón es un miembro de la Iglesia de Jesucristo de los
Santos de los Últimos Días. Si bien se les conoce popularmente como mormones
(debido a una de las escrituras que usan llamada el Libro de Mormón), el nombre
por el cual ellos se identifican es de “santos de los últimos días” o “SUD”. Los
mormones, según como se les conoce en la actualidad, existen desde 1830, cuando
la Iglesia de Jesucristo SUD fue establecida como organización religiosa.
Como indica el nombre de la Iglesia de Jesucristo de los
Santos de los Últimos Días, la fe los mormones se centra en Jesucristo y su
adoración es hacia Dios el Padre en el nombre del Hijo. Consideran al Padre como
un ser amoroso y justo, que desea guiar a sus hijos para volver a vivir con él
en un reino celestial, y a Jesucristo, como el ser que dio su vida por los seres
humanos, para que éstos puedan arrepentirse de sus pecados y ser limpios para ir
al reino de Dios. Jesucristo sería el único mediador entre Dios y los hombres.
También creen en el Espíritu Santo, como el ser que permite la comunicación
entre el Padre y sus hijos, quien revela la verdad de todas las cosas y quien
guía a los hombres para hacer lo bueno. Creen que tanto el Padre como el Hijo
tienen cuerpos de carne y huesos, pero perfectos, mientras que el Espíritu Santo
es un ser espiritual para que su influencia pueda morar en las personas.
Los mormones también creen en el Plan de Salvación. Este
consiste en que todos los seres humanos vivían antes con Dios en una vida
preterrenal. En aquel lugar habrían sido sólo espíritus pero Dios, con un cuerpo
tangible, deseaba que fueran como Él, por lo que preparó un plan. Los que
aceptaron ese plan serían mandados a la tierra para obtener un cuerpo y
enfrentarse a distintas experiencias que los harían crecer y perfeccionarse. Los
que no aceptaron, que serían un tercio de los hijos espirituales de Dios,
habrían sido expulsados de ese lugar junto con Satanás, sin la posibilidad de un
cuerpo ni de experiencias terrenales. Una vez en la tierra, las personas deben
actuar por fe y seguir los mandamientos de Dios para volver a su reino, pero
esta vez como seres perfectos. Eso se cumpliría mediante el sacrificio de
Jesucristo que otorga la resurrección, con cuerpos perfectos e inmortales, y el
perdón, si las personas cumplen con su parte.
Muy importantes también son los profetas para el mormón. Serían los hombres
escogidos por Dios, para actuar en su nombre y enseñar a las personas. Para
ello, deben tener el Sacerdocio, que es el poder y la autoridad que Dios dada
los hombre para actuar en su nombre. Primero Adán, y más adelante otros como Enoc, Noé, Abraham, Moisés, etc. La función profética habría continuado hasta
Jesucristo y los Apóstoles que fueron perseguidos y muertos. En ese momento,
Dios habría quitado su autoridad, debido a los pecados de las personas. La
oscuridad espiritual habría continuado hasta que en 1820, Dios llamaría a José
Smith como un nuevo profeta, después de siglos sin ellos, y le habría dado la
autoridad para restaurar la Iglesia primitiva de Jesucristo, con profetas y
apóstoles. Hasta la fecha ha habido 16 profetas desde José Smith; el actual
profeta y presidente de la Iglesia SUD es Thomas S. Monson, con dos consejeros y
12 Apóstoles.
Un mormón se rige por la enseñanza de los profetas,
antiguos y actuales, y también por cuatro libros que consideran sagrados: la
Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. De
todos ellos, el Libro de Mormón es el que más los representa, aunque creen que
todos estos libros son uno solo. Para ellos, el Libro de Mormón es la clave de
su religión, que prueba la veracidad de la Iglesia SUD como la Iglesia dirigida
por Jesucristo en la actualidad. De hecho, constantemente invitan a todas las
personas a leer el libro y a preguntar a Dios mismo si ese libro es verdadero
por medio de la oración.
Los mormones se reúnen los domingos, que es el Día de Reposo.
En este día, tratan de dedicar sus acciones a Dios, asistiendo a la Iglesia,
realizando servicio, compartiendo como familia, visitando enfermos, etc. Cada
domingo realizan la Santa Cena, recordando a Jesucristo con pan y agua. La Santa
Cena es lo principal en todo el día de reposo y se preparan toda la semana para
participar de ella dignamente.
La dignidad de los llamados SUD, se obtiene al cumplir los
mandamientos. Además de los 10 mandamientos, los mandamientos más
característicos que siguen son: la palabra de sabiduría, mandamiento dado en
Doctrina y Convenios como revelación al profeta José Smith, que enseña que el
cuerpo es un templo de Dios y por lo mismo, evitar toda sustancia impura y
dañina para el cuerpo como el cigarro, el alcohol, el café, el té y las drogas
perjudiciales. Además, fomentan el deporte y el buen dormir. También está el
pago de los diezmos, mandamiento dado en Malaquías 3:8-11, que enseña dar el 10%
de los ingresos de una persona. Este dinero es el que se ocupa para la
construcción de las capillas y templos, su mantenimiento, los diversos
materiales que se usan y regalan, etc. El diezmo no debe ser ocupado por ningún
miembro de la Iglesia, sea líder o no, ya que eso constituye una falta grave que
requiere excomunión. Para ayudar a las personas necesitadas, los mormones ayunan
una vez al mes, absteniéndose de todo alimento sólido y líquido, durante 24
horas. Además de ayunar, se da una ofrenda de ayuno equivalente a lo que la
persona ahorró al ayunar o lo que desee dar. Los ayunos, los diezmos y otras
ofrendas, se hacen en forma privada con el líder local. También, es muy
importante para los mormones, apoyar a sus respectivos gobiernos y cumplir las
leyes de sus respectivos países.
Finalmente, algo que caracteriza al mormón es el
matrimonio. Lo consideran el mandamiento más sagrado, que les permite llegar a
lo más alto después de esta vida. Para ello, los mormones se preparan viviendo
la ley de castidad, que enseña a no tener relaciones sexuales fuera de los
vínculos legales del matrimonio. Además, no ven pornografía ni participan en
ninguna actividad que fomente la sexualidad antes del matrimonio o con otras
personas con las que no estén casados. Después de un matrimonio civil, los
mormones realizan una ceremonia muy sagrada que se efectúa en los templos, que
son los edificios más sagrados para los SUD. En el templo sellan el matrimonio
por la eternidad, para volver a encontrarse después de la muerte. Una de las
enseñanzas más fuertes de los mormones es a fortalecer la familia. Creen que es
el pilar de la sociedad y el mejor refugio contra el mal. Por eso, acostumbran a
realizar oraciones como familia, a leer juntos las escrituras y hacen muchas
actividades como la “noche de hogar”, que realizan cada lunes o una vez a la
semana, para hablar, enseñarse mutuamente, cocinar, divertirse, etc.
El mormón, o santos de los últimos días, cree en el bautismo por
inmersión, es decir, sumergiéndose en el agua, desde la edad de 8 años.
Normalmente, los centros de reuniones o capillas, están provistas de pilas
bautismales en donde se realiza la ceremonia. Actualmente, más de 13 millones de
personas son mormones, es decir, pertenecen a la Iglesia de Jesucristo SUD, distribuidos en casi la
totalidad de los países del mundo.