Un scanner es un periférico o dispositivo de entrada en el
ordenador, que convierte imágenes impresas en papel u otras superficies, en
imágenes digitales, para ser almacenadas en el ordenador. El scanner es uno de
los elementos más utilizados en computación debido a la ventaja de poder obtener
las imágenes digitalizadas y poder modificarlas, corregirlas o almacenarlas.
Existen varios tipos de scanner, de distintos precios y funcionamientos. Hoy, se
adquieren más comúnmente como un integrante de las llamadas multifuncionales,
que también sirven como impresora y fotocopiadora.
El funcionamiento de un scanner es casi el mismo en cuanto a
la captación y transformación de imágenes. Primero se ilumina la imagen mediante
una fuente de luz. Mientras más clara sea la imagen, mayor luz se refleja. La
luz se conduce al reflejarse en un sistema de espejos que la llevan a un
dispositivo llamado CCD, que la transforma en señales eléctricas. Luego, un
convertidor analógico digital (DAC) transforma las señales en formato digital y
el resultado se transmite al ordenador mediante un caudal de bits. En un scanner
blanco y negro, cada pixel se digitaliza en 1 bit. En la escala de grises, los
pixeles se digitalizan 8 bits, logrando 256 tipos de grises. En los de colores,
cada pixel se digitaliza en 24 bits, obteniendo 16 millones de colores.
De todos los elementos de un scanner, los considerados más
importantes para resultados de calidad son el CCD y el DAC. El CCD es un
dispositivo eléctrico que responde ante la luz que recibe. Transmite mayor o
menor electricidad dependiendo de la intensidad y el color de la luz. De este
aparato depende que la imagen sea captada lo más fiel posible de la original,
independiente del trabajo del resto de los componentes. En cuando al DAC, es el
que transforma las señales del CCD y las convierte en bits, que finalmente son
el resultado que vemos en la pantalla del ordenador. El DAC también es muy
importante, porque debe obtener toda la información proveniente del CCD. Es muy
importante asegurarse que el scanner cuente con estos dispositivos de una muy
buena calidad. Así, es seguro obtener el resultado deseado.
En cuanto a la calidad de la imagen, también es importante
hablar de la resolución, que es la que indica la cantidad de pixeles que el
scanner puede explorar en cada pulgada de una imagen. Se mide en ppp que
significa “pixeles por pulgada”. Es importante saber que los fabricantes
informan de la resolución interpolada, que puede llegar a números muy altos. Sin
embargo, la resolución real de un scanner es la resolución óptica, que indica
los pixeles que toma el dispositivo en cada línea horizontal. En el año 2004, un
buen scanner tenía una resolución de 1600 a 3200 ppp.
Los tipos de scanner más comunes son tres: el scanner de
mano, que se utiliza desplazándolo manualmente por el papel. Como tiene sólo
10cm de ancho, se debe pasar dos veces por la página y luego juntar las dos
imágenes mediante un programa. Aunque es una máquina muy económica, presenta
muchos problemas de calidad, ya que puede crear imágenes distorsionadas. En la
actualidad, está prácticamente obsoleto. El scanner plano, que es una buena
opción, ya que captura la imagen de una sola pasada. Funciona poniendo el papel
en el scanner para que la luz pase automáticamente para producir la imagen
digital. La imagen resultante puede ser casi perfecta, a menos que la página se
ubique torcida. Finalmente, el scanner de rodillo, que es un aparato pequeño muy
manejable. Funciona poniendo el papel en una ranura, que luego es desplazada
automáticamente por el scanner. En este caso, la luz no se desplaza, lo hace la
hoja. Aunque no puede haber error humano en el resultado, tiene la desventaja de
no poder escanear libros o materiales encuadernados. Actualmente, se está
utilizando ampliamente el scanner plano integrado a la multifuncional.