Un terremoto ("terre" de tierra y "moto" de movimiento,
conocido también como sismo) es un remezón o movimiento de la tierra producto de
una súbita liberación d energía en la corteza terrestre, lo que ocasiona ondas
sísmicas (ondas que se mueven por la superficie de la tierra). Los terremotos
son estudiados por campos como la geología y geografía.
Los terremotos entonces se producen por un movimiento en las
placas tectónicas de la Tierra; este movimiento de placas se debe a una
liberación de gran cantidad de energía que se ha ido acumulando durante mucho
tiempo.
En la corteza terrestre existen múltiples placas de un gran
grosor y cada una de ellas con distintas características físicas y químicas.
Éstas se han ido acomodando en un proceso que ya lleva millones de años. La
explicación del relieve de cada uno de los continentes y su formación se le
atribuye a este movimiento de placas. Hasta el día de hoy, las placas continúan
acomodándose, y por lo tanto se mantienen en constante movimiento, sin embargo,
este movimiento la mayoría de ellos no son percibidos por el hombre. No
obstante, hay algunos casos en que el movimiento de una placa es muy brusco que
termina por romper la placa vecina. Cuando ocurre esto se libera grandes
cantidades de energía que se traduce en lo que se denomina un terremoto. Las
fallas son aquellos lugares donde placas ejercen mayor fuerza entre ellas, y por
lo tanto las zonas donde hay más probabilidades que estallen terremotos.
Cuando se desata un terremoto en una región particular, existe lo que se
denomina como hipocentro o foco, que es el lugar de la corteza terrestre donde
se produjo la liberación de energía. El foco o hipocentro se puede clasificar en
tres tipos según el lugar específico:
- Superficial: se desata en la corteza de la Tierra, hasta 70 kilómetros de
profundidad.
- Intermedio: se desata entre los 70 y 300 kilómetro de profundidad.
- Profundo: se desata pasado los 300 kilómetros de profundidad.
En la superficie, a la zona más afectada se le denomina el
epicentro del terremoto.
Sin bien es cierto, los terremotos se producen en las zonas
donde existen fallas en la corteza terrestre. Sin embargo existen lugares donde
no hay choque de placas, pero de vez en cuando sufren de terremotos. Esto podría
explicarse por la presencia de un volcán que a causa de una erupción, la
actividad subterránea produce un movimiento en la tierra. También, un terremoto
se podría desatar por actividades propias del hombre, como experimentos
nucleares. U otra causa podría ser la fuerza de agua acumulada en represas o
lagos artificiales.
El hombre ha generado un instrumento que permite medir los
grados de un terremoto llamado sismógrafo. El sismógrafo mide específicamente la
vibración de la tierra ocasionada por el terremoto. Determina la hora, amplitud
y duración del movimiento.
La escala de Richter es la más utilizada para establecer el
registro del sismógrafo. Éste mide los grados y sus consecuencias. Va desde 3,5
grados que es un movimiento que no se percibe, hasta 8 o más, que es un
terremoto que su daño es tal que puede ocasionar la extinción de poblaciones
completas.