La Indemnización es un término utilizado principalmente en
el área de las leyes y se refiere a la transacción que se realiza entre un
acreedor o víctima y un deudor o victimario. En palabras simples es una
"compensación" que alguien pide y eventualmente puede recibir por daños o deudas
de parte de otra persona o entidad.
La transacción mencionada corresponde a la petición
realizada por parte de la víctima o acreedor de una determinada suma de dinero,
la que deberá ser equivalente al daño producido o a las ganancias y beneficios
que hubiese adquirido de no haberse producido cierto daño por parte del
victimario o deudor. Es por esto que, generalmente, se habla de indemnización de
perjuicios, entendiendo “perjuicio” como aquel daño producido por el deudor o
victimario, y que deberá ser compensado.
Existen indemnizaciones de 2 tipos, las que se
clasifican según el origen del perjuicio o daño producido. La primera se
denomina Indemnización Contractual y se refiere a la indemnización que solicita
un acreedor cuando ha existido un incumplimiento de las normas estipuladas en un
determinado contrato por parte del deudor. Por otra parte, encontramos la
Indemnización Extracontractual, la que se constituye cuando existe de por medio
un daño o perjuicio hacia otra persona o bien de propiedad del acreedor.
No solo se puede solicitar una indemnización en caso de
daño directo por parte de un deudor o victimario, éstas también pueden ser
otorgadas en caso de contar con un contrato con una empresa aseguradora.
En este caso, se puede obtener un contrato para asegurar
los bienes con los que se cuenta, por ejemplo, asegurar el auto de robos o de
colisiones, asegurar la casa contra incendios, etc. De este modo, a través del
pago periódico de una determinada suma de dinero podremos pedir una
indemnización en caso de que ocurra dicho siniestro que ha malogrado el bien
asegurado, contando así con los medios para reparar el daño.