En realidad nadie sabe como se originan con certeza las
novelas, el término viene del italiano “novella” que literalmente quiere decir
noticia o relato novelesco (en una traducción muy libre). Al parecer tienen
muchos antecedentes, en la literatura hindú, en la literatura grecorromana, donde
había cuatro tipos: relato de viajes, románticas, satíricas (o de burla) y la
novela bizantina que es algo parecida a las románticas pero con un argumento
predefinido donde dos amantes desean casarse, pasan por muchas aventuras y
peripecias para conseguirlo. Mas al final lo consiguen.
Es un poco difícil demostrarlo pero existe quien cree que los cuentacuentos medievales han
influenciado lo suyo en el desarrollo de la novela. Los relatos relativamente
largos de historias ficticias (narraciones) se encuentran en todos los idiomas y
culturas. En occidente los primeros representantes de la novela son de Boccaccio
en Italia, Geoffrey Chaucer en Inglaterra, el mismo Maquiavelo en Italia
también. Sin embargo la novela moderna nace con Miguel de Cervantes y su
magistral “Ingenioso Hidalgo Don Quijote De la Mancha”. Este autor que buscó en
varios géneros como desarrollarse, logra en sus “Novelas Ejemplares” encontrarse
a sí mismo y en el “Quijote” despliega al máximo su talento y nos legas una
forma de expresión robusta y madura.
Por ultimo diré que por extensión la novela
es más larga que un cuento y tiene un argumento lleno de riquezas que sobrepasa
todos los géneros hasta entonces conocidos. Hay tramas dentro de las tramas y
narraciones dentro de las narraciones. Se prefiere la prosa para escribirlas
pero pueden incluir versos y hasta el género epistolar.
Soy un lector ávido de
novelas y he encontrado una manera sana de entretenerme con ellas. De la mano de
Julio Verne soñé con viajar a la Luna, recorrer países, aventuras policiales con
Agtha Christie (creadora de Hércules Poirot, Mis Marple y otros personajes) y
sir Artur Conan Doyle (creador de esa pareja inolvidable: Sherlock Holmes y el
Dr. James Watson), me he metido en el mundo del contraespionaje con Ian Fleming
(creador del legendario 007, James Bond) y tantos otros autores, la lista se me
va de la mente, pero nunca nunca olvido mi primer gran novela, gracias Cervantes
por enseñarnos el camino. Nunca he viajado a ninguna parte del mundo y lo he
recorrido cientos de veces gracias a ellos en mi mente.